La activista paquistaní y Premio Nobel 2014 Malala Yousafzai pidió hoy a los hombre respetar los derechos e igualdad de las mujeres y a ellas alzar la voz para exigir que sean respetadas, durante su intervención en el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés).

Durante su alocución, titulada "Una visión, una idea con Malala Yousafzai", la joven paquistaní consideró necesario promover la educación de los hombres sobre el tema de los derechos de las mujeres, como un paso crucial para terminar con la desigualdad de género.

"Los hombres tienen un gran papel que jugar... Tenemos que enseñar a los niños pequeños a ser hombres. Para ser un hombre, debes reconocer que todas las mujeres y todos los que te rodean tienen los mismos derechos y que forman parte de este movimiento por la igualdad".

Malala, quien hace cinco años recibió un disparo en la cabeza por un militante taliban en su natal Pakistán por desafiar la prohibición de que las mujeres vayan a la escuela, dijo que cuando se habla sobre el feminismo y los derechos de las mujeres, en realidad “nos dirigimos a los hombres”.

Agregó que antes no estaba muy segura de lo que significaba la palabra feminismo, pero al investigar un poco sobre el tema, descubrió que la palabra simplemente significaba "igualdad". 

La activista indicó que desde enero de 2009, cuando tenía solo 11 años, los taliban anunciaron que a ninguna niña se le permitiría ir a la escuela se dio cuenta de que la educación no es sólo leer libros y hacer tareas, sino que también a empoderar a las mujeres.

"La educación posibilita el empoderamiento de las mujeres, y los extremistas se dieron cuenta antes que nadie... En realidad estaban en contra de que las mujeres tuvieran poder y fueran iguales a los hombres, trabajaran, fueran independientes, tomaran sus propias decisiones. Reconocieron la importancia de que las mujeres reciban una educación, lo que lamentablemente muchos líderes no hacen”, señaló.

No me he encontrado con un solo primer ministro que no envíe a sus hijos a la escuela y la universidad. Pero cuando se trata del resto de los niños del mundo, tienen dificultades, “así que tienes que seguir recordándoles", agregó.

Indicó que era decepcionante ver a gente, como el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, hablando abiertamente en contra de las mujeres, ya que “simplemente no pueden aceptar que las mujeres sean iguales a ellos”.

Dijo que su modelo a seguir es su padre, quien ha desafiado a las imposiciones de su país, las normas y a la sociedad, al permitirle ir a la escuela, incluso cuando había muchas otras niñas sus padres ni siquiera les permitieron aprender a leer.

“Y si él no me lo hubiese permitido, yo no estaría aquí. Muchas chicas quieren hablar, pero sus padres las silencian", subrayó Malala ante celebridades, líderes políticos, empresarios y periodistas presentes en el Foro de Davos.

Admitió que ella sola no puede lograr que todas las niñas vayan a la escuela y se respeten sus derechos de igualad, por lo que existe la necesidad de una responsabilidad colectiva en la que todos, incluidos los líderes mundiales, tengan un papel que desempeñar.

A veces, agregó la joven, también es necesario enseñar a las niñas a ser mujeres y alzar la voz. “Es hora de que las mujeres alcen sus voces para propagar la educación femenina, el respeto y la igualdad de sus derechos.

Indicó que las campañas actuales por los derechos de las mujeres como #timesup o #Me too, están formando un gran movimiento, que ha permitido a las mujeres darse cuenta de que sus voces son necesarias para el cambio que quieren.

"Antes queríamos que los hombres hicieran algo por nosotros, pero ese momento ya pasó, ahora, no vamos a pedirles a los hombres que cambien el mundo, nosotras mismas vamos a hacerlo", subrayó Malala.