Turquía pidió hoy a Estados Unidos “dejar de apoyar y armar” a los terroristas para evitar una confrontación directa con Ankara en el norte de Siria, informó el viceprimer ministro turco, Bekir Bozdag, luego que Washington instó al presidente Recep Tayyip Erdogan a limitar su ofensiva.

Según Bozdaq, Estados Unidos debería reconsiderar la presencia de sus fuerzas sobre el terreno si quiere evitar enfrentamientos con Turquía. “Aquellos que apoyan al grupo terrorista, en referencia a los kurdos, se convertirán en blanco en esta batalla”, dijo en entrevista a la cadena de televisión turca A Haber.

“Las autoridades de Estados Unidos no quieren enfrentarse cara a cara con Turquía (en Siria), y nosotros, Turquía, tampoco lo queremos. Hay una forma clara de evitarlo: cesar la asistencia a los terroristas”, indicó.

Insistió en que Estados Unidos tiene que revisar a sus soldados y miembros que apoyan a los terroristas en el terreno para evitar una confrontación con Turquía.

La entrevista del viceprimer ministro turco tiene lugar a un día de que en una conversación telefónica el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, llamó a Erdogan a limitar su operación militar en Afrin y evitar cualquier acción que pueda desencadenar un enfrentamiento entre las tropas turcas y estadunidenses.

En un comunicado la Casa Blanca aseguró que Trump expresó a Erdogan su preocupación por la escalada de violencia en Afrin y por la detención de ciudadanos y empleados locales bajo el prolongado estado de emergencia en Turquía.

Sin embargo, fuentes presidenciales turcas restaron veracidad al comunicado de la Casa Blanca y sostuvieron que Trump jamás manifestó su preocupación por la situación en Afrin, ni habló del estado de emergencia, según la agencia turca de noticias Anadolu.

Este jueves, en la sexta jornada de la operación “Rama de Olivo” emprendida contra las milicias kurdas en la región de Afrin, en el norte de Siria, el presidente turco llegó a la frontera turca-siria para inspeccionar a las fuerzas turcas y visitar el cuartel general del mando de la ofensiva.

El primer ministro turco, Binali Yildirim, aseguró que las tropas de su país han abatido a unos 300 terroristas desde que comenzó la operación, la cual se lleva a cabo en el marco legal.

Además, calificó de inaceptable que un Estado miembro de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) proteja sus fronteras de una amenaza terrorista, mientras que otro miembro de la alianza suministre armas a los terroristas, en referencia a la asistencia militar de Estados Unidos.

Turquía comenzó el pasado 20 de enero en Afrin la operación turca “Rama de Olivo” contra los grupos kurdos como el Partido de la Unión Democrática (PYD) y su brazo armado, las YPG, una semana después de que se conociera que Estados Unidos planeaba crear una fuerza fronteriza en el norte de Siria.

La operación, que comenzó la víspera en Afrin y continuará en Manjib, también bajo control de las milicias kurdas sirias, tiene como objetivo mejorar la seguridad nacional de Turquía para evitar que se forme un “corredor de terror” en la frontera sur del territorio turco.