Aunque existen cuatro tipos de cáncer de tiroides, el papilar es el más común y tiene un 95 por ciento de probabilidades de ser curado, destacó el oncólogo Heriberto Medina Franco.

El médico cirujano del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición “Salvador Zubirán” indicó que el cáncer de tiroides, que no es muy conocido, se manifiesta por la aparición de un nódulo indoloro e inamovible debajo de la protuberancia de la laringe ubicada a la mitad del cuello, conocida como “manzana de Adán”.

En información difundida por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) en su cuenta @UNAM_MX de Twitter, el especialista precisó que el tipo de cáncer más común es el del tipo papilar, llamado así porque visto al microscopio “se ven como dedos que denominan papilas”, y es curable en un 95 por ciento.

Detalló que el cáncer de tiroides de tipo folicular se forma en una especie de bolsitas donde se almacena la hormona tiroidea y es curable en un 70 y 75 por ciento.

En tanto, abundó, el tipo medular representa menos de 10 por ciento de los casos de cáncer de tiroides y es curable en un 60 por ciento; se desarrolla en unas células que están en medio de los folículos llamadas células C que sirven para regular el calcio.

Aclaró que 20 por ciento de los casos de cáncer medular se asocia a pacientes que ya nacen con un problema genético hereditario y en estas circunstancias se realiza una cirugía preventiva a los seis meses de edad y se remueve la tiroides completa.

Toda persona con este tipo de problemas, a quien se le ha removido la glándula tiroides, puede llevar una vida normal gracias a la ingesta de hormonas sintéticas, expuso.

Medina Franco indicó por otra parte que el cáncer de tiroides anaplástico es sumamente agresivo y mortal tiene un cero por ciento de probabilidad de curación.

Ello, aunado a que es tan rápido que asfixia al paciente antes de que se traslade a algún otro órgano del cuerpo, y sólo 1.0 por ciento de los casos de cáncer de tiroides es anaplástico, anotó.

El oncólogo subrayó que si los tipos papilar, medular o folicular son diagnosticados a tiempo, se puede evitar que lleguen a los ganglios del cuello, a los pulmones o al hígado.

Para tratar el cáncer de tiroides se prescribe yodo radioactivo y la persona debe permanecer en un cuarto aislado para no afectar a otras personas por la radioactividad que desprende, sobre todo en embarazadas, agregó.