Los esfuerzos de limpieza del petróleo derramado frente a Shanghai tras el choque y hundimiento del tanquero iraní Sanchi daban resultados, pues ya no había rastros de crudo en la superficie del mar.

La Administración Oceánica de China informó que una imagen satelital con radio de 50 kilómetros alrededor del sitio donde se hundió el tanquero no mostraban rastros de petróleo.

La imagen contrastó con el petróleo que podía apreciarse el pasado domingo 21, cuando al menos tres áreas de derrame eran visibles en el Mar del Oriente de China.

Para este martes en total aparecían limpios poco más de 277 kilómetros cuadrados, gracias al trabajo de 71 buques que incluía patrullas marítimas chinas, naves de rescate y embarcaciones especializadas en limpieza.

El Sanchi y un transporte de contenedores chocaron el seis de enero por la noche frente a las costas de Shanghai, con toda la tripulación, 32 marineros, del tanquero muerta, mientras la correspondiente a la otra nave logró salvarse.

Este jueves también se conoció que autoridades marítimas de China, Panamá, Irán y Hong Kong firmaron un acuerdo para realizar la investigación conjunta del accidente.

El transporte iraní transportaba 136 mil toneladas de condensados, una clase ultra ligera de petróleo.

En tanto en Teherán la agencia iraní Mehrn señaló que ya fueron abiertas las cajas donde se encuentran registrados los datos de navegación del Sanchi, a fin de determinar las causas de la colisión.

Alireza Irvash, cónsul de Irán en Shanghai, advirtió que el análisis de los datos llevará algún tiempo.

También indicó que se realizan exámenes de ADN a muestras tomadas de los tres cuerpos rescatados de la colisión, a fin de entregar los restos a sus familiares.