Carlos Hugo Delgado Rodríguez, estudiante del Instituto Politécnico Nacional (IPN), trabaja en la creación de disipadores sísmicos para evitar daños severos o colapso de edificaciones durante un movimiento telúrico.

El alumno de la Escuela Superior de Ingeniería y Arquitectura (ESIA), Unidad Zacatenco, informó que este trabajo forma parte de su tesis, cuyo propósito es contribuir a la creación de tecnología mexicana para asegurar la resistencia de las construcciones en el país.

Los dispositivos de este tipo se fabrican, en su mayoría, en Italia, India, Estados Unidos, China, Nueva Zelanda y Japón, expuso en un comunicado del Politécnico.

Delgado Rodríguez explicó que luego de asistir al Congreso Mundial de Aislamiento Sísmico, efectuado en Sendai, Japón, en 2013, surgió su inquietud de conocer más sobre los disipadores sísmicos.

Este interés, reconoció, se reforzó tras los temblores de septiembre de 2017, que hicieron visible una vez más la urgencia de instalar disipadores en un mayor número de construcciones.

Por ello, detalló que desde hace tres años se enfoca en crear estos dispositivos, de manera que desarrolló el concepto de la empresa InnovaSismo, mediante la cual realiza los análisis y cálculos necesarios para diseñar y proponer el más adecuado.

Comentó que hay uno construido con centro de plomo, otro tipo péndulo, o bien un amortiguador viscoelástico; su instalación depende del tipo de construcción, puede ser uno o combinados.

El estudiante politécnico precisó se colocan en sitios estratégicos (generalmente la base), de manera que brindan una mayor flexibilidad y resistencia al inmueble, lo cual impide que se produzca resonancia y así se evitan daños severos o el colapso de la edificación, al disipar en forma de calor la energía del sismo.

“Así estos sistemas logran mejorar la respuesta y al mismo tiempo se efectúa la disipación de energía, además de incrementar el amortiguamiento, con lo que es posible reducir las deformaciones y las aceleraciones en las estructuras”, resaltó.

Abundó que con apoyo de su padre, en alianza con algunas empresas, ya han comercializado estos disipadores sísmicos; existen en la Ciudad de México algunos edificios que los utilizan y que mostraron una respuesta adecuada durante los sismos del 7 y 19 de septiembre del año pasado.