Argentina cerró el año pasado con un déficit comercial récord mientras que el dólar mantiene una consistente alza que alimenta el pesimismo sobre el rumbo económico del país sudamericano.

El estatal Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) dio a conocer los datos oficiales de 2017 y reveló que el periodo concluyó con un déficit de ocho mil 471 millones de dólares.

Un año antes, el primero de la presidencia de Mauricio Macri, había registrado un superávit de mil 969 millones de dólares, pero no logró mantener la tendencia positiva.

Los datos no son nada alentadores, ya que las exportaciones sólo aumentaron un 0.9 por ciento, en contraste con el incremento del 19.7 por ciento que tuvieron las importaciones, lo que implica que Argentina hoy compra más de lo que vende.

Al déficit comercial se suma la persistente tendencia alcista del dólar, que este miércoles ya rozó el precio histórico de 20 pesos y que acumula un aumento de 72 centavos en los primeros 23 días de este año.

Los vaivenes cambiarios suelen generar incertidumbre en un país que mantiene una histórica dependencia sicológica con el dólar, ya que basta que el gobierno convoque a confiar en el peso para que aumente la demanda de la divisa, aunque sea cara.

La víspera, una encuesta de la consultora privada Rouvier y Asociados reveló que actualmente sólo el 26.3 por ciento de los argentinos cree que las expectativas económicas son positivas, lo que contrasta con el 60.4 por ciento que tenía confianza en diciembre de 2015, cuando asumió Macri.

Esto significa que la inmensa mayoría de los ciudadanos ya no cree que el presidente cumplirá sus promesas de recuperar la economía, bajar la inflación y atraer multimillonarias inversiones, entre otros objetivos que planteó durante su exitosa campaña electoral.