El rey de España Felipe VI defendió hoy que el Estado de derecho es el pilar de la democracia, y que se debe preservar ante intentos de “socavar sus reglas básicas”, como la reciente crisis independentista en Cataluña.

En su participación en la 48 Reunión Anual de Foro Económico Mundial expuso que ese caso deja “una lección para las democracias en general, que es la necesidad de preservar el Estado de derecho, respetar el pluralismo político y el principio básico de la soberanía nacional”.

“Los desacuerdos y disputas políticas deben resolverse de acuerdo con las reglas y valores democráticos establecidos en nuestra Constitución y nuestro marco legal”, manifestó el monarca.

Precisó que la Constitución de España “no es un simple ornamento” sino “la expresión misma de la voluntad de los ciudadanos y el pilar clave de la convivencia democrática”, que merece ser respetada.

“Mi país es un Estado respetuoso de la ley donde prevalece la seguridad jurídica y, por lo tanto, la Constitución y las leyes se aplican efectivamente”, manifestó.

Al referirse al proyecto europeo, el rey señaló que Europa no es solo punto de referencia geográfica para España, sino su hogar histórico y futuro, además de que los españoles tienen espíritu y vocación europeos.

Consideró que ello se debe a que el proyecto europeo “representa una encarnación internacional de la paz, la solidaridad, el Estado de derecho y el desarrollo social y económico, todos los valores que España considera propios”.

“Los españoles no ven el proyecto de integración europea como algo externo al que queremos adherirnos, sino como la expresión más completa -a nivel internacional- de nuestro proyecto nacional”, aseveró.

Sobre la situación económica de España, el rey apuntó que el país figura entre los más visitados por el turismo internacional, y que ya se recupera de los efectos sufridos por la última crisis con crecimiento ininterrumpido desde 2014.

“España ha visto tres años de crecimiento económico sostenido de más del 3.0 por ciento; se han creado más dos millones de empleos; los superávits en cuenta corriente se han obtenido en cinco años consecutivos, un logro sin precedentes”, dijo.

Aclaró que “la mejora económica no solo debe conducir a combatir efectivamente el desempleo, sino también a reducir las diferencias económicas y la desigualdad social, favoreciendo la cohesión social indispensable con un crecimiento económico más inclusivo”.

“Podemos afirmar que España ahora tiene una economía muy competitiva y representa una excelente oportunidad de inversión. Hoy España impulsa el crecimiento y contribuye positivamente a la consolidación y al fortalecimiento de la Unión Europea”, aseguró.