El brasileño Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF4) inició este miércoles el juicio de apelación del expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, condenado en julio a nueve años y medio de cárcel por corrupción y lavado de dinero.

Porto Alegre, la ciudad al sur de Brasil donde se celebra la sesión, se convirtió en un fortín para el juicio, con más de cuatro mil 500 policías que deben garantizar la seguridad de un proceso que podría provocar la inhabilitación política de Lula da Silva.

Lula fue condenado en julio a nueve años y medio de cárcel en julio por beneficiarse de la reforma millonaria de un departamento de tres plantas en la localidad costera de Guarujá, en el litoral de Sao Paulo, a cambio de favores políticos a la constructora OAS. Tiene más de media docena de causas aún abiertas sin juzgar.

El ex presidente niega cualquier irregularidad, y asegura que es víctima de un proceso ilegal para dejarle fuera de un tercer mandato presidencial en los comicios de este octubre.

El juicio, que comenzó a las 08:30 horas (10:30 GMT) debe finalizar al final de esta misma tarde de miércoles, cuando los tres jueces de apelación se pronuncien sobre la condena.