El diputado guatemalteco Arístides Crespo, expresidente del Congreso de este país centroamericano, fue capturado hoy por sospechas de corrupción en relación con el caso llamado “plazas fantasma” del organismo legislativo.

Agentes de la policía y del Ministerio Público (MP) cumplieron la orden de captura contra Crespo, luego que la Corte Suprema de Justicia declaró en octubre pasado con lugar un antejuicio al diputado, con una carrera legislativa de 30 años.

El Juzgado de Mayor Riesgo “A” emitió la orden de aprehensión por los delitos de abuso de autoridad, peculado por sustracción y nombramientos ilegales de personal en el Congreso, lo que se conoce como "plazas fantasma".

Crespo fue uno de los hombres fuertes durante el gobierno del presidente Alfonso Portillo (2000-2004).

El titular de la Fiscalía Especial Contra la Impunidad (FECI), Francisco Sandoval, indicó que 75 personas están ligadas a proceso por este caso, entre diputados, exlegisladores y particulares, mientras que cuatro diputados siguen prófugos.

Una investigación del MP y de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), dependiente de Naciones Unidas, estableció que cuando Crespo dirigió el Congreso, entre 2014 y 2015, contrató a 17 personas con sueldos de dos mil 100 a dos mil 800 dólares mensuales.

Las personas contratadas, 13 de ellas para el despacho de la presidencia del Congreso, trabajaron en plazas de asistentes sin contar con la escolaridad requerida para el cargo.

También nombró sin autorización de la oficina administrativa a cuatro asistentes en la Dirección de Comunicación Social, con sueldos de 15 mil quetzales mensuales (dos mil cien dólares).

En los primeros días de 2015, casi en vísperas de entregar la presidencia del Congreso, Crespo autorizó además el nombramiento de 87 personas que asignó a diputados miembros de la junta directiva que estaban por terminar su gestión, y autorizó la creación de 17 plazas con sueldos de entre mil y dos mil 100 dólares.

Crespo, maestro de escuela primaria y poderoso líder político en el sureño departamento de Escuintla, con varios períodos consecutivos como miembro del Congreso, fue también figura destacada en el gobierno del presidente Otto Pérez Molina (2012-2015).

Pérez Molina y su vicepresidenta Roxana Baldetti renunciaron antes de terminar su mandato, luego que una investigación del MP y de la CICIG los vinculara con casos de corrupción, y permanecen en prisión provisional desde septiembre de 2015.