El Gobierno de la Ciudad de México construye el primer parque hídrico del país en cuatro hectáreas de la colonia Citlalli, en la delegación Iztapalapa, proyecto que contribuye a crear una ciudad cada vez más resiliente, señaló Miguel Ángel Mancera.

El mandatario capitalino detalló que el Parque Hídrico “La Quebradora” es un complejo diseñado para aprovechar el agua de lluvia, por lo que ha sido distinguido con el LafargeHolcim de Oro 2017 en la región Latinoamérica, en la quinta edición celebrada en Costa Rica el pasado 5 de octubre.

Para galardonar este proyecto, el jurado tomó en cuenta la atención a los aspectos técnicos del manejo del agua, el uso social del espacio público, los aspectos económicos de la construcción y el mantenimiento a largo plazo.

La obra es ejemplo de recuperación del espacio público y de sustentabilidad que aporta a la creación de una ciudad cada vez más resiliente, señaló Mancera Espinosa al realizar una visita de supervisión por el lugar.

El jefe de Gobierno de la Ciudad de México indicó que este proyecto comenzó en febrero de 2016 con una inversión inicial de 250 millones de pesos, y que la Ley de Reconstrucción marca en uno de sus apartados la necesidad de hacer cada vez más resiliente a la Ciudad de México y el proyecto de “La Quebradora” le dará fuerza a esa tarea.

Subrayó que durante 15 años se le negaron a la Ciudad de México recursos federales, sin embargo, su administración destinó a las diferentes delegaciones recursos del Fondo de Aportaciones para la Infraestructura Social (FAIS) lo que se reflejará en obras como ésta, decisión por la cual reconoció a la jefa delegacional.

“Le vamos a dar mucha difusión. Queremos que la gente sepa lo que se está haciendo en Iztapalapa porque es una gran noticia. Este espacio será emblemático de esta zona, sobre todo, porque se está pensando bien, para que tenga mantenimiento, para que no caiga nunca”, aseguró.

La obra utiliza el terreno que tendrá infraestructura útil con beneficio social, como teatro al aire libre, biblioteca y una planta de tratamiento de agua residual. Con ello se duplica la disponibilidad de espacio público de 1.13 a 2.97 metros cuadrados por habitante de esa zona.

El sitio es un antiguo vaso regulador que por falta de mantenimiento y de  infraestructura apropiada estaba subutilizado. Su función era acumular el agua de lluvia que baja de la Sierra de Santa Catarina para infiltrarla al subsuelo pero, por fallas del complejo, se generaba una laguna que se convirtió en un foco de infección y detonador de inundaciones.