La Secretaría de Protección Civil en el estado, pronosticó para Guerrero una temporada de incendios complicada debido al crecimiento del pastizal y la deshidratación que se registra por el frio en algunas zonas.

El titular de la dependencia estatal, Marco César Mayares Salvador comentó en entrevista que el año pasado se tuvo un año complicado en incendios forestales y se espera que esta temporada 2018 disminuya, debido a los trabajos preventivos.

Dijo que ya se está trabajando en la etapa preventiva como son guardarrayas, quemas controladas y se está en espera de bajar recursos de la federación para poder contratar nuevamente a brigadistas voluntarios y poner especial atención en los puntos más vulnerables o de mayor riesgo en el estado.

“Tendremos mucha complicación en está temporada de incendios porque la temporada de lluvias hace que el crecimiento del pasto por la gran cantidad combustible que tiene pudiera incrementarse, además del frio y la deshidratación nos provoca que este paso se seque y se cree un tipo de combustible que sea altamente flamable y muy rápido”, explicó.

El funcionario estatal, señaló que la mayor parte de estos incendios forestales, tiene que ver por las actividades del campo, limpieza de terreno y las medidas mínima de seguridad y de control, lo que genera que se ponga en riesgo la integridad de las personas.

La Secretaría de Protección Civil en el estado, tiene un registro de acuerdo con información oficial de la Comisión Nacional Forestal (Conafor), de tres incendios forestales que se ha registrado, dos en Acapulco afectando 14.71 hectáreas y uno en Chilpancingo con 2.57 hectáreas.

Además de 92 incendios en lotes baldío, suburbanos y basureros que se han registrado en los municipios de Acapulco y Chilpancingo.

Dijo el funcionario estatal, que estos incendios urbanos son provocados y en lotes baldío son derivados de la limpieza de terreno e incendio de basureros.

De los 92 incendios, 38 son en lotes baldíos, 52 suburbanos y dos más en basureros.