Periodistas argentinos encabezaron hoy una multitudinaria protesta por los despidos masivos en los medios públicos y que forman parte del ajuste económico impulsado por el gobierno de Mauricio Macri.

Los manifestantes reclamaron también por el maltrato, ya que en la estatal Radio Nacional, por ejemplo, se enteraron de los despidos a través de una máquina que permitía o no el paso de los trabajadores.

Periodistas de radio, prensa escrita, televisión, agencias y portales fueron acompañados este martes frente a la Televisión Pública por organizaciones sociales y de derechos humanos en un “abrazo solidario en defensa de los medios públicos”.

Uno de los resultados inmediatos y más graves de los recortes fue la cancelación de noticieros de fin de semana y de coberturas como la gira del Papa Francisco a Chile y Perú en la Televisión Pública.

A ello se suma la quita de pago de horas extra, la oferta de jubilaciones anticipadas (que en realidad son despidos encubiertos) y el nulo aumento salarial previsto para este año a pesar de que la inflación de 2017 fue del 25 por ciento.

En las estatales Televisión Digital Abierta, Radio Nacional, Televisión Pública y los canales públicos Encuentro (cultural), Paka Paka (infantil) y DeporTV (deportivo), suman más de 200 los trabajadores despedidos.

Parte de la crisis se explica en la precarización laboral impulsada desde los pasados gobiernos de Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ya que gran parte de los afectados tenían solamente contratos anuales, a pesar de que en muchos casos acumulaban décadas de trabajo.

Los despidos en los medios estatales forman parte de una problemática que afecta a la prensa argentina en general y que, en los últimos dos años, provocó que más de dos mil 500 trabajadores de medios perdieran su empleo.

Solamente durante enero cerró sus puertas El Gráfico, un legendario diario deportivo que estaba a punto de cumplir 100 años, e iniciaron conflictos en el diario Hoy, de La Plata, por despidos, y en Radio El Mundo, por falta de pago de salarios.