A 125 años de su nacimiento, el médico, cantante y humanista Alfonso Ortiz Tirado (1893-1960) es reconocido como una de las grandes voces de la canción popular y su legado se mantiene vigente a través del festival de música que  lleva su nombre y actualmente se realiza en Álamos, Sonora.

Alfonso Ortiz Tirado nació el 24 de enero de 1893 en Álamos, de acuerdo con datos biográficos de los sitios web de la Fonoteca Nacional y del festival que lleva su nombre, Ortiz Tirado se dedicó a la medicina y es reconocido como el médico de cabecera de Frida Kahlo; sin embargo, cultivó otros talentos y desde muy joven destacó por su voz.

El joven Ortiz Tirado estudió en la Escuela “Gualupita”, en el Colegio Mascarones de la Compañía de Jesús y en el Instituto Científico San Francisco de Borja. Ingresó en la Escuela Nacional Preparatoria, pasó a la Facultad de Medicina de la Universidad de México y se graduó en 1919.

Realizó su internado y residencia en ortopedia en el Hospital Merci de Denver, Colorado, Estados Unidos; donde tiempo después fue contratado para cantar en el Hotel Waldorf Astoria de Nueva York.

Debutó como tenor a los 28 años en la ópera “Manon” de Jules Massenet y debido al éxito que logró, fue incluido en el elenco de “Elíxir de amor”, “Madame Butterfly”, “Pagliacci” y otras óperas que le dieron fama en el mundo artístico.

Médico de profesión, ejerció la medicina en el Hospital General Nacional y en forma alternada, ofreció una serie de conciertos en el Teatro “Esperanza Iris”, con el fin de recaudar fondos para el Servicio de Ortopedia que pudo crear y dotar.

En 1929, cantó en La Habana, Cuba y otras ciudades del Caribe. El 15 de diciembre del mismo año, se presentó exitosamente en el Teatro Degollado de Guadalajara, con un concierto de ópera y música mexicana con la Orquesta Sinfónica de esa ciudad.

El 18 de septiembre de 1930 inauguró la XEW junto a Juan Arvizu, Néstor Chayres, Agustín Lara y otros. En esta radiodifusora, les dio su primera oportunidad a compositores como Gonzalo Curiel y José Sabre Marroquín.

Junto al productor musical estadounidense, Ralph Peer grabó su primer disco que incluyó canciones como “Rosa” y “Lamento gitano”.

El cantante viajó a Nueva York contratado por la cadena telvisiva NBC, en la que permaneció 18 meses. En 1933, rodó su primera película en México “Su última canción” con María Luisa Zea, la mezzosoprano Josefina Aguilar, con música de Jules Massenet y María Grever.

En 1936, realizó una gira por el continente que culminó con una serie de presentaciones en Buenos Aires. El tenor sonorense visitó varios países de Sudamérica, donde grabó canciones locales, por lo cual dio a conocer a diversos compositores.

Fue un personaje muy estimado en los círculos médicos, integró gran número de sociedades científicas del continente y recibió condecoraciones y homenajes como la Cruz del Sur de Brasil y el título Honoris Causa de la Universidad de Costa Rica.

Su reconocido talento y excelente voz le valieron para ser reconocido como el “embajador lírico de la canción mexicana” y tener un festival cultural internacional en su honor.

Alfonso Ortiz Tirado falleció en la Ciudad de México el 7 de septiembre de 1960. Sus restos mortales descansan en el Panteón Francés de la Piedad, ubicado en la capital del país.