El vicepresidente de Estados Unidos, Mike Pence, finalizó hoy una gira de trabajo a Israel con una visita privada al “Muro de los Lamentos”, uno de los lugares más sagrados del judaísmo, y el llamado a los palestinos a regresar a las negociaciones de paz.

En medio de las tensiones entre Estados Unidos y los palestinos, por la decisión del presidente Donald Trump de reconocer a Jerusalén como capital de Israel y mudar ahí su embajada, Pence se trasladó esta tarde hasta la Ciudad Vieja de Jerusalén para visitar el sitio sagrado.

Al igual que el presidente Trump cuando visito el "Muro de los Lamentos" en mayo pasado, Pence fue en al lugar en un acto privado, sin la presencia de ningún líder político israelí, acompañado solamente por el rabino a cargo del sitio, Kotel Rabbi Shmuel Rabinowitz.

Como prescribe la tradición, el número dos de la administración estadunidense insertó una nota en las grietas de la pared, hizo una breve oración, colocando la mano derecha sobre el muro, y resitó los Salmos 121 y 122, según un reporte de la edición electrónica del Ha’aretz Daily.

La fundación Western Wall Heritage obsequió al vicepresidente y su esposa, Karen Pence, una “Menorah de Hanukkah”, un candelabro de piedra, inscrita a mano con la oración "Deberíamos saber cómo difundir la luz y perseguir la oscuridad del mundo". 

Durante la visita de Pence al "Muro de los Lamentos", las periodistas mujeres que acompañaban al vicepresidente fueron separadas de sus colegas masculinos y enviadas a un área vallada y cubierta en la parte posterior del recinto, lo que provocó indignación entre las reporteras y enviadas estadunidenses que lo acompañaban.

Antes de visitar el sitio sagrado, Pence recorrió el “Museo del Holocausto Yad Vashem, donde colocó una corona de flores en el Salón de la Memoria, donde están grabados los nombres de 22 sitios de asesinatos nazis, y se reunió con el presidente Reuven Rivlin.

Durante el encuentro, el funcionario estadunidense reiteró que la creencia de la administración Trump de que reconocer a Jerusalén como la capital de Israel conduciría a la paz entre Israel y los palestinos, a quienes instó a regresar a las negociaciones para poner fin al añejo conflicto palestino-israelí. 

"El presidente Trump realmente cree que la decisión que Estados Unidos ha tomado de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, sentará la oportunidad de avanzar en negociaciones significativas para lograr una paz duradera”, indicó Pence al presidente israelí, quien respondió: "Inshallah" (con la ayuda de Dios, en árabe).

El vicepresidente destacó que la decisión del presidente Trump de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel es “la señal más clara del compromiso de Estados Unidos con Israel” y expresó su esperanza de que la decisión impulse el proceso de paz.

Rivlin llamó a Pence "mensch" (un verdadero ser humano) y dijo que el reconocimiento de Trump a Jerusalén como la capital israelí era un regalo apara los israelíes por el 70 aniversario de la Independencia de Israel, a pesar de los duros comentarios del presidente palestino, Mahmoud Abbas, sobre el reconocimiento de Jerusalén.

El vicepresidente también habló sobre la "sólida" colaboración de seguridad de Estados Unidos con Israel y dijo: "Estamos hombro con hombro con usted en la batalla contra el terrorismo radical islámico".