Canadá llevará propuestas "creativas" a la sexta ronda de negociaciones para modernizar el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), que inicia aquí mañana, martes, en especial para temas "ásperos" como reglas de origen en el sector automotriz. 

La penúltima ronda, del 23 al 29 de este mes en Montreal, se realizará en medio de una de las peores crisis comerciales entre Canadá y Estados Unidos, y de una estrecha y armoniosa relación México-Canadá.

Ottawa ha llevado a los tribunales del TLCAN y de la Organización Mundial de Comercio (OMC) las querellas comerciales contra el gobierno estadunidense por la imposición de aranceles a las maderas y los aviones C Series de Bombardier.

Recientemente, Washington arremetió también contra las exportaciones canadienses de papel periódico anunciando la imposición de tarifas preliminares de 9.93 por ciento.

Mientras, los dos jefes de los equipos negociadores de Canadá y México, la canciller Chrystia Freeland y el secretario de Economía, Ildefonso Guajardo, se reunieron este lunes en Toronto para analizar los temas que se abordarán en Montreal.

La semana pasada, también en Toronto, se reunieron el ministro canadiense de Finanzas, Bill Morneau, y el secretario mexicano de Hacienda y Crédito Público, José Antonio González Anaya, quienes coincidieron en que sus países están listos para seguir avanzando en las negociaciones para modernizar el acuerdo.

Ottawa ha adelantado de llegará con “nuevas ideas” a la penúltima ronda de Montreal, presentando propuestas a temas ásperos, como reglas de origen en el sector automotriz.

Para mostrar su “compromiso” frente a las propuestas estadunidenses de aumentar el contenido de este país en la fabricación de autos en la región, los negociadores canadienses propondrán reevaluar el cálculo del contenido nacional y regional en la producción de vehículos.

De acuerdo con el TLCAN actual, un vehículo comercializado en la región debe tener un 62.5 por ciento de contenido de la zona para poder ser libre de arancel. La propuesta estadunidense es que el vehículo tenga 85 por ciento de contenido norteamericano y 50 por ciento de contenido estadunidense, lo cual fue rechazado por México y Canadá.

La propuesta canadiense en este áspero capítulo sería que el contenido del vehículo sea calculado considerando el valor total del vehículo, lo que permitiría tomar en cuenta algunos factores como el sistema de software, que actualmente no está considerado en la lista “tracing list”.

Otra propuesta sería excluir del “cálculo de contenido” a componentes que son productos básicos, como frenos, llantas o ventanas, y añadir lo relativo a “investigación, desarrollo y software”, según lo han adelantado funcionarios canadienses cercanos al equipo negociador.

Algunos analistas esperan que está ronda sea decisiva para la sobrevivencia del tratado trilateral, pues se harían propuestas a los temas más álgidos, como reglas de origen, cláusula de extinción (“sunset clause”) y mecanismos de resolución de controversias.

Mientras tanto, los miembros del gabinete canadiense siguen promoviendo dentro y fuera de Canadá las ventajas del TLCAN y aseguran que su prioridad es enfocarse en el “plan A”, que es hacer que se mantenga y modernice el pacto, aunque no descartan estar listos con un “plan B” por si Estados Unidos inicia el proceso de retirada.

Rona Ambrose, exlíder del Partido Conservador de Canadá y quien forma parte del “Consejo NAFTA”, un cuerpo asesor al equipo negociador canadiense, aseguró que es “sólo cuestión de tiempo” para que Trump inicie el proceso de sacar a su país del acuerdo.

“La apreciación que se tiene no es si sí lo hará sino cuándo lo hará”, afirmó Ambrose, quien ahora es parte del consejo asesor de los negociadores canadienses.

Ambrose consideró que Ottawa “ha hecho todo lo que ha podido” y lo que queda es “aumentar aún más las medidas en las próximas semanas”.

Al respecto, la canciller canadiense, Chrystia Freeland, ha declarado a medios canadienses que Canadá “está absolutamente preparado con un plan B”.

“Respecto a lo que Estados Unidos pueda o no hacer, nuestra aproximación es desear lo mejor y prepararnos para lo peor”, precisó la ministra quien dijo que es del dominio público que el presidente estadunidense podría invocar el artículo 2205 del TLCAN para iniciar el proceso de seis meses para retirar a su país del acuerdo comercial.

Para algunos analistas, el plan B canadiense ya comenzó con la diversificación de mercados internacionales, sobre todo en China, India y Europa (con el acuerdo CETA). El primer ministro Justin Trudeau realizará su primera visita oficial a India del 17 al 23 de febrero.

En tanto, en el marco de la sexta ronda del TLCAN -que prácticamente ya comenzó- se reunieron este lunes en Montreal representantes de 27 Cámaras de Comercio de Norteamérica para exigir en forma conjunta a los tres gobiernos a “renovar y modernizar” el acuerdo trilateral, así como a “mantener abierto el acceso al mercado estadunidense”.

En un acto sin precedente, los representantes de ocho cámaras de comercio canadienses, once estadunidenses y ocho mexicanas se reunieron en la ciudad sede de la sexta ronda de negociaciones a iniciativa del Consejo de Ciudades Globales Canadienses (CGCC).