La operación “Rama de Olivo”, lanzada hace dos días por Turquía en el norte de Siria, se mantendrá el tiempo necesario hasta lograr sus objetivos, afirmó hoy el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, en respuesta a la petición de Estados Unidos de que la ofensiva tenga una duración limitada.

Advirtió que Turquía “no dará un paso atrás” en su operación militar en la región de Afrin, en el norte de Siria. “Lo hemos hablado con los rusos y hay consenso con ellos”, dijo Erdogan en el marco de una ceremonia de premiación a empresarios en Ankara.

Reiteró que la ofensiva contra las milicias kurdas sirias en Afrin solo terminará una vez que se logren los objetivos en el campo, al igual que la Operación Escudo del Éufrates" a mediados de 2016, tras reprochar a Estados Unidos que haya reclamado una fecha de retirada.

“Yo le pregunto a Estados Unidos. ¿Acaso habéis dado una duración específica de vuestra operación en Afganistán o en Irak?, dijo Erdogan, quien recordó que en el caso de Irak, el despliegue estadunidense tuvo lugar en 2003 y “todavía siguen allí”.

“Cuando el trabajo haya acabado -no tenemos ninguna intención de quedarnos allí- sabremos cómo retirarnos", reiteró.

“Tampoco tenemos intención de pedir permiso a nadie", agregó respondiendo así a Estados Unidos, cuyo secretario de Estado, Rex Tillerson, pidió al canciller turco, Mevlut Cavusoglu, en una conversación telefónica mantenida el domingo que la operación militar sea "limitada en alcance y duración".

El mandatario turco aprovechó para aclarar que el único propósito de su país es acabar con lo que ha llamado “el corredor terrorista” del norte de Siria.

Turquía comenzó el sábado pasado en Afrin la operación turca “Rama de Olivo” contra los grupos kurdos como el Partido de la Unión Democrática (PYD) y su brazo armado, las Unidades de Protección Popular (YPG), a los que Ankara vincula con el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), una alianza liderada por las YPG, han denunciado que los tres primeros días de ataques turcos han dejado al menos 18 civiles muertos, incluidos mujeres y niños.

Este lunes, en el tercer día de la operación “Rama de Olivo” que busca establecer una zona de seguridad de 30 kilómetros de ancho desde la frontera turca, las tropas turcas, junto al rebelde Ejército Libre de Siria (ELS), avanzaron casi ocho kilómetros en el enclave de Afrin, controlando 11 pueblos, según el diario Hürriyet.

Asimismo, los soldados turcos y sus aliados sirios lanzaron una nueva ofensiva contra las YPG desde la ciudad de Azaz, situada a unos 20 kilómetros al este de Afrin, informó la agencia de prensa Anadolu.