La Corte Penal de Bagdad condenó hoy a una ciudadana alemana de origen marroquí por haber formado parte del grupo extremista Estado Islámico (EI) en Siria e Irak, por lo que se convierte en la primera mujer extranjera en recibir la pena capital.

El tribunal, encargado de juzgar casos de terrorismo, sentenció a la mujer, que no identificó, a morir en la horca tras ser hallada culpable de proporcionar apoyo logístico y ayudar al grupo yihadista a cometer ataques contra las fuerzas de seguridad iraquíes, informó el vocero de la corte, el juez Abdel Settar Bayraqdar.

La mujer, capturada por las fuerzas iraquíes durante la batalla de Mosul el año pasado, confesó que viajó desde Alemania a Siria y después a Irak en compañía de sus dos hijas, las cuales se casaron con miembros del EI, indicó el juez en un comunicado divulgado por el sitio Iraqi News.

En septiembre pasado, un yihadista ruso fue condenado a la pena de muerte, también por pertenecer al EI y realizar actividades terroristas en Mosul, la ciudad más poblada de Irak que llegó a controlar el grupo extremista.

Las autoridades iraquíes no han facilitado de manera oficial la cifra de yihadistas que detuvieron en 2017 durante la ofensiva de las fuerzas iraquíes para expulsar al EI de todos los centros urbanos del país, aunque medios de prensa estiman que fueron más de cuatro mil.

Además, según el mando iraquí, cientos de yihadistas se rindieron y otros lograron camuflarse entre los desplazados o entre la población y regresar a la “vida civil”.

En diciembre pasado, el primer ministro iraquí, Hairdar al Abadi, declaró la victoria sobre el EI, aunque remanentes yihadistas siguen cometiendo atentados en diversos puntos del país, incluido Bagdad.