El Centro de Estudios de la Industria (CEI) estimó que el sector industrial en México requiere un programa de reactivación, a fin de sortear los desafíos que impone la mayor competencia global.

Sin esta recuperación y reactivación de la industria, abundó el organismo dependiente de la Confederación de Cámaras Industriales (Concamin), el país continuará profundizando los rezagos productivos y de valor agregado.

En el documento ¿Industria en recesión?, señaló que se ha perdido la sincronía que existía tanto en el ciclo industrial como en el de manufacturas entre México y Estados Unidos.

La causa puede radicar en la sustitución de productos mexicanos por parte de los fabricados en China y la ruptura de los ciclos de componentes estratégicos de las manufacturas, apuntó.

Indicó que la desindustrialización avanza y con ello inhibe el correcto desempeño del mayor motor de innovación, productividad y competitividad que se requiere en la economía global.

De acuerdo con el CEI, la información es contundente, pues tres de los componentes del sector industrial se ubican en terreno negativo y solo la industria manufacturera revela un escenario positivo, aunque ya con indicios de desaceleración.

Apuntó que la caída de 1.5 por ciento registrada en noviembre del 2017, la cual estuvo motivada por el bajo desempeño de la minería, que cayó 8.5 por ciento, así como la disminución de la construcción de .7 por ciento, anuncia la tendencia negativa de la industria para los siguientes meses.

El contexto muestra que además la situación industrial no obedece solo al escenario económico nacional y global actual, pues la estadística presenta que durante los últimos años se ha profundizado constantemente su pérdida de capacidad productiva, aun en un periodo donde no ha existido una crisis generalizada de la economía, añadió.

En este contexto, estimó que generar un programa de “fortalecimiento productivo y globalmente competitivo del mercado interno”, permitiría alcanzar un mejor entorno en términos de desarrollo productivo.

Hay que considerar que existen otros factores adicionales que generarán presión sobre un mejor desempeño industrial, en particular con la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) y la reforma tributaria de Estados Unidos, elementos que pueden afectar al sector de las manufacturas, el único que evita una mayor contracción de la industria, añadió.