El presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdogan, aseguró hoy que la operación “Rama de olivo”, lanzada la víspera contras las milicias kurdas en el norte de Siria, durará “muy poco tiempo” y al término de la cual devolverá a tres millones y medio de refugiados sirios a su país.

“Si Alá quiere, esta operación estará terminada en muy poco tiempo”, gracias a la intervención por tierra del Ejército, dijo Erdogan en un evento de su partido en la ciudad de Bursa, en el noroeste de Turquía, en el que prometió que exterminará por completo a las milicias kurdas en la región siria de Afrin.

“Nuestro objetivo es enviar a los refugiados sirios que están en nuestras tierras de vuelta a su país lo antes posible”, indicó, tras advertir a las milicias kurdas, en especial a las Unidades de Protección Popular (YPG), que ni siquiera será suficiente la buena relación que mantienen con Estados Unidos, para impedir su eliminación.

El mandatario advirtió a los simpatizantes de las milicias kurdas abstenerse de salir a las calles a protestar. “Sepan que cuando salen a la calle, tienen a las fuerzas de seguridad en su cuello”, amenazó al prokurdo Partido Democrático de los Pueblos (HPD), la segunda fuerza opositora más grande del Parlamento.

La policía desplegó este domingo un amplio dispositivo en varias ciudades de Turquía para impedir toda protesta ciudadana contra la ofensiva en Afrin, en el norte de Siria.

Unidades antidisturbios impidieron una manifestación en el distrito de Kadiköy en Estambul, además realizaron 12 detenciones, informó la cadena CNNTürk.

La operación “Rama de olivo” está dirigida contra los grupos kurdos como el Partido de la Unión Democrática (PYD) y su brazo armado, las YPG, a los que Ankara vincula con el proscrito Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK).

Erdogan destacó que aplastar la cabeza de los terroristas es una cuestión nacional. “La organización terrorista Fetullahista FETÖ y el PKK guardados en Europa, son no sólo las organizaciones terroristas sino también los peones que encabezan los juegos sucios”, consideró.

La operación, que comenzó la víspera en Afrin y continuará en Manjib, también bajo control de las milicias kurdas sirias, tiene como objetivo mejorar la seguridad nacional de Turquía para evitar que se forme un “corredor de terror” en la frontera sur.