El sector privado mexicano intensificará en Montreal, Canadá, el cabildeo con empresarios estadounidenses y canadienses, para lograr avances en la renegociación del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN).

Esto porque a aquella ciudad, donde este domingo inició la sexta ronda de discusión, llegarán representantes de organismos empresariales mexicanos para tener una reunión con sus homólogos, argumentó Juan Pabló Castañón, presidente del Consejo Consultivo Estratégico de Negociaciones Internacionales (CCENI), organismo que integra el Cuarto de Junto.

“La idea es compartir información, hacer un programa conjunto y llegar a acuerdos para empujar juntos la argumentación de los beneficios del tratado en nuestros respectivos países”, dijo en entrevista con Notimex.

La importancia del tratado trilateral obedece al potencial que tiene América del Norte, pues esta región alberga a 482 millones de habitantes, genera 28 por ciento de Producto Interno Bruto (PIB) y representa 16 por ciento del comercio global, de acuerdo con la Secretaría de Economía (SE).

Cada día se intercambian dos mil 600 millones de dólares en productos entre los tres países del acuerdo, que entró en vigor el 1 de enero de 1994, según reportes de la American Chamber México.

Castañón señaló que el cabildeo se realiza desde hace meses con los empresarios de distintas industrias de las otras dos naciones y, a su vez, son los interlocutores para llevar el mensaje sobre el interés de continuar el TLCAN con los gobernadores del país vecino del norte, principalmente, a fin de defender el libre comercio, la certidumbre de inversionistas y la competitividad en los mercados.

Sostuvo que esta medida favorece las renegociaciones del tratado económico, a pesar de las recientes declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien calificó al TLCAN como un “mal chiste” y expuso de nuevo, a través de su cuenta de Twitter, que el muro será pagado por el país.

“No nos es extraño (estos comentarios)”, manifestó el también presidente del Consejo Coordinador Empresarial (CCE), al señalar que antes de comenzar una ronda de discusión se tienen siempre “estas noticias difíciles de procesar”.

A pesar de ello, confió en que la tensión de las declaraciones no invada el ambiente entre los equipos negociadores durante la ronda ministerial, aunque reconoció que “sí existe la posibilidad de la terminación de las conversaciones, pero nosotros no la vemos con alta probabilidad, como en otras ocasiones”.

Aseguró que entre los integrantes del Cuarto de Junto ven avances “fuertes” en las discusiones técnicas de diversos capítulos, algunos incluso listos para cerrar, como medidas fitosanitarias, telecomunicaciones, comercio electrónico, medio ambiente, servicios financieros y laboral.

Sin embargo, el dirigente empresarial mexicano manifestó su interés para que en esta ronda se encuentren “caminos de solución” en los temas más difíciles y entre ellos se tienen los capítulos 11, 19 y 20, en lo que se abordan los mecanismos de solución de controversias entre inversionista-Estado, en materia de cuotas de antidumping y compensatorias y Estado-Estado.

Además de la cláusula de revisión quinquenal, de estacionalidad para los productos agroalimentarios y del aumento en el contenido regional para el sector automotriz, textiles y prendas de vestir.

En los dos últimos temas hay un trabajo intenso entre los industriales para analizar la posibilidad de llegar a una propuesta compartida y favorable, pues la delegación estadounidense propuso incrementar el contenido regional de 62.5 a 85 por ciento para sector automotriz y la eliminación de los TPL's o tratos de preferencia arancelario, refirió.

A decir de Castañón, la industria energética también tiene el potencial para llegar a una solución del acuerdo y disminuir el déficit comercial a través de las exportaciones e importaciones de tecnología, maquinaria y recursos humanos, entre otros.

“Es un área de oportunidad que Estados Unidos puede aprovechar (…) y en México lo necesitamos porque se requiere conformar y consolidar la industria nacional. Canadá también está muy interesado”, remarcó.

“(Norteamérica) puede ser la región más competitiva del mundo en materia energética”, insistió el dirigente, al añadir que de tener avances en la discusión del TLCAN se beneficiarán, además, las industria automotriz, telecomunicaciones, compras gubernamentales y pequeñas y medias empresas.