El Papa Francisco bromeó hoy con un nutrido grupo de monjas de clausura en Lima, al señalar que habían aprovechado su visita a Perú para “salir del convento”; y, al endurecer el tono, les pidió que no sean “monjas terroristas” que causan división en la Iglesia.

“Al verlas aquí, me viene un mal pensamiento: que aprovecharon para salir del convento y dar un paseíto”, dijo Francisco, ante la risa de unas 500 religiosas congregadas en el Santuario del Señor de los Milagros, patrono del Perú.

Junto a las monjas de clausura del Monasterio de Carmelitas de Nazarenas, situado en el centro de Lima, el Papa compartió la oración de la Hora Media, y lanzó, entre bromas y duros mensajes, un aviso a quienes quieren sembrar la desunión en la Iglesia.

“Cuánto necesitamos de la unidad de la Iglesia, que todos sean uno. Cuánto necesitamos que los bautizados sean uno, que los consagrados uno, que los sacerdotes sean uno, que los obispos sean uno”, dijo el Papa, horas después de que su mayor asesor en materia de abusos sexual clerical se desmarcara de las declaraciones de Francisco en Chile.

El cardenal Sean O’Malley criticó la víspera al líder de la Iglesia Católica cuando calificó de “calumnias” algunas de las denuncias de víctimas en Chile, en un polémico mensaje que se produce tras las protestas en el país andino por la supuesta mano blanda de Francisco a la hora de reprobar a los religiosos que cometieron supuestamente abusos.

En una carta, O’Malley dijo que es “comprensible” que las palabras del Papa al defender al obispo Juan Barros en Chile, acusado de encubrir los abusos contra menores, hayan causado rechazo en el país.

El Papa también dijo a las monjas de clausura, que se dedican a la vida contemplativa, que no se conviertan en religiosas que tienen “el corazón encogido”.

“Se quejan de todos, amargadas, siempre buscando un tiquismiquis para quejarse. En el convento no hay lugar para las coleccionistas de injusticias, sino que hay lugar para aquellas que abren el corazón”, señaló el Papa, antes de subir el tono.

“¿Sabes lo que es la monja chismosa?. Es terrorista. Peor que los de Ayacucho hace años”, aseveró, en una aparente referencia a las actividades del grupo terrorista Sendero Luminoso en esta región central de Perú.

“Porque el chisme es como una bomba, entonces va y (…) como el demonio, tira la bomba, destruye y se va. Monjas terroristas, no. El mejor remedio para no chismear es morderse la lengua. La enfermera tendrá trabajo porque se mordió la lengua, pero al menos no lanzó la bomba”, refirió.

“Queridas hermanas, sepan una cosa: la Iglesia no las tolera a ustedes, las necesita. Les pido, por favor, que recen mucho por la unidad de esta amada Iglesia peruana, porque está tentada de desunión”, insistió, antes de agradecer la labor espiritual que realizan las monjas de clausura. “Con la oración ustedes curan las llagas de tantos hermanos”, dijo.

Al concluir, el Papa se dirigió en papamóvil hacia la Catedral de Lima, donde oró frente a las reliquias de santos peruanos y seguidamente tendrá un encuentro con obispos en el Palacio Arzobispal, donde dará un discurso.

Al mediodía, el Papa oficiará la ceremonia del Ángelus en la Plaza de Armas de Lima, y a las 16:15 locales (21:15 GMT) el líder de la Iglesia Católica oficiará la que se espera sea la misa más multitudinaria de toda su gira por la región.

La prensa peruana especula con que más de 1.5 millones de personas participen en la misa en la Base Aérea “Las Palmas” de Lima, tras las 200 mil que se congregaron ayer en la playa Huanchaco de Trujillo, al norte del país, donde el Papa pidió fe y solidaridad ante el avance de la criminalidad y los efectos de fenómenos climáticos como El Niños Costero.

A las 18:30 locales el Papa embarcará en el avión de retorno a Roma, donde se espera que aterrice mañana a las 18:45 horas locales (17:45 GMT).