El migrante procedente de Veracruz, Julio Ángeles Federico, consideró que es lamentable que autoridades como la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos destruyan la ayuda destinada a los que intentan pasar a ese país.

Entrevistado en las inmediaciones del Centro Histórico de esta ciudad, manifestó que "de por sí es poca la ayuda que recibimos, el peligro de pasar al otro lado y que nos quiten la poca ayuda que nos dan".

Respondió así al conocer que, de acuerdo con información internacional, patrulleros fronterizos aparentemente vaciaron recipientes de plástico que contenían agua, los cuales dejaron en el desierto entre México y la Unión Americana para ayudar a quienes cruzan el límite internacional.

Julio Ángeles expresó que "cada quien en su trabajo, los que van a pasar y los que los quieren detener, pero es algo malo eso de destruir la ayuda que le dejan a la gente".

Manifestó que en su lugar de origen sí tiene trabajo de carpintero, pero le platicaron que en el otro lado puede ganar más dinero, sobre todo si es contratado en la industria de la construcción.

Expuso que su idea es estar uno o dos años en ese país, hacerse de un ahorro, ayudar a su familia y poder realizarle mejoras a su casa, "pero no tengo asegurado si me voy a quedar al otro lado o volver".

Expresó que se siente más seguro que otros migrantes de poder llegar a su destino en el vecino país, debido a que tiene parientes allá y quienes ya lo esperan para asentarlo.

Refirió que en sabe de la existencia de la Casa del Migrante "La Divina Providencia" en esta frontera de Sonora, pero no ha acudido, sino hasta que carezca de medios para poder mantenerse, pero espera irse pronto.

Observó que en la frontera las cosas son distintas, como el caso de esta ciudad que se mira muy tranquila.