Las principales ciudades de California fueron paralizadas hoy por cientos de miles de personas que salieron a las calles a participar en la Marcha de las Mujeres, que se lleva a cabo en el primer aniversario de la administración del presidente estadunidense Donald Trump.

A dos horas de haber iniciado la manifestación en Pershing Square, en el centro de Los Ángeles, los organizadores expresaron su beneplácito al superar la cifra de 100 mil asistentes, que aumentaba conforme pasaban las horas y que para las 13:00 horas locales ya sumaban el medio millón de personas.

Los manifestantes recorrieron siete calles hasta el Grand Park, al costado de la alcaldía angelina, en donde estaba programada la participación de líderes, organizaciones y miembros de la comunidad de Hollywood, como las actrices Natalie Portman, Eva Longoria, Scarlett Johannson, Megan Mullally, Olivia Munn, Olivia Wilde, Viola Davis y Alfred Woodard.

Durante su participación como oradora, Portman se mostró orgullosa de que su hija la haya acompañado a la movilización que busca revindicar a la mujer en Estados Unidos.

Hace un año, se convocó a una movilización en este mismo sitio, a la que acudieron más de 750 mil participantes, en su mayoría mujeres, cuyas demandas fueron ignoradas: la destitución del presidente Trump, fin a la discriminación a la mujer, derecho a abortar y salarios iguales para hombres y mujeres.

En esta ocasión, las demandas incluyen "acabar con la violencia" y la defensa de los derechos reproductivos, civiles, de la comunidad de la diversidad sexual LGBTQIA, de los trabajadores, de discapacitados, de inmigrantes y de los pueblos indígenas.

La mayoría de las pancartas que portaban los manifestantes iban en contra del presidente Trump.

“El mensaje está claro. Trump dividió al país y revivió a los peores racistas del país y deben ser enterrados para no volver a resugir más”, señaló la estadunidense Karol Pretner, quien acudió al mitin con su hija Britney.

La indocumentada Carmen López señaló que con algo de miedo decidió venir a protestar. "Es mi derecho y no voy a bajar los brazos para pedir que despidan a Trump, es alguien con mucha maldad en su alma”, aseguró.

En el inicio de la movilización en Pershing Square y por más de dos horas numerosas oradoras hablaron de todas las demandas femeninas y fueron forzadas a iniciar la marcha por la multitud que se reunía.

En el centro de la ciudad se desplegó un impresionante operativo con agentes de la policía a pie, en bicicleta y con perros adiestrados, y quienes cerraron algunas calles aledañas.

Los organizadores de la marcha dijeron que esperaban que al menos llegaran más de 200 mil personas.

El año pasado, la primer Marcha de las Mujeres se realizó un día después de la toma de posesión del presidente Trump, en lo que muchos consideran una de las elecciones más divisivas de los últimos tiempos.

El evento de este sábado coincide con el aumento de los movimientos #MeToo y #TimesUp y se llevará a cabo junto con marchas similares en todo el país.

Otras marchas se estaban dando de forma simultánea en Santa Ana, en el sur de California, donde la cifra superó los 20 mil participantes, según la policía local.

En San Francisco, frente a la alcaldía de la ciudad, miles se apostaron para exigir el “fin al reino del caos en que ha caído” la actual administración federal.

Tambien se están desarrollando marchas con miles de participantes en el condado de Kern, en Bakersfield y en Santa Barbara, entre otras localidades del estado.