“Robinson Crusoe", obra cumbre de Daniel Defoe, y una de la más reconocidas novelas de aventuras de la literatura universal, llegó al Teatro La Capilla presentada por la Compañía Bocamina Teatral del Estado de Hidalgo, para ofrecer funciones este fin de semana.

Estas presentaciones se inscriben en el programa México en Escena del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), que abre sus puertas para recibir a “Robinson Crusoe” dentro del ciclo Teatro del Interior de la República 2018. El objetivo es tender lazos entre artistas de todo el país y los espectadores radicados o de visita en la Ciudad de México.

La versión que se presenta de es una adaptación realizada por Hadi Kurich y  dirigida por Daniel Rivera Rubio. En aproximadamente 70 minutos, el público conoce a dos personajes, con muy diferentes raíces culturales, quienes sobreviven perdidos en una isla del Pacífico en espera de la salvación que tal vez nunca va a llegar.

En esta adaptación, actuada por los primeros actores Mundo Espinoza y Marcos Celis, se abordan los temas más vivos de los tiempos que corren actualmente, como la soledad, el racismo, las diferencias culturales, la imposibilidad de comunicación entre los hombres y mujeres, y la naturaleza salvaje que desde siempre ha caracterizado a los seres humanos.

Igual que la célebre novela de Daniel Defoe, este “Robinson Crusoe” teatral es apto para público infantil, adolescente y adulto. Inspirándose en parte en las vivencias del escocés Alexander Selkirk y el español Pedro Serrano, Daniel Defoe regaló al mundo al más famoso náufrago de la literatura, padre, cuando no tatarabuelo, de toda una estirpe.

La novela de Defoe, publicada en 1719, alcanzó éxito inmediato gracias a la historia del naufragio y al exotismo que despertó entonces, pero bajo el trasfondo de la inquietud que está en el hombre de explorar sus límites, y la fantasía de la utopía de vivir en completa libertad, ha logrado perdurar como una de las novelas de aventuras más fascinantes.

La lucha de un hombre arrojado a una soledad sin respuestas, a un entorno hostil que debe dominar mediante la técnica y la fuerza de su voluntad para hacer “habitable” y “cómodo” un paraje en principio inhóspito, ha sido vista también como metáfora de la mente occidental y burguesa, del mundo de la técnica. A partir de ahí surgen preguntas.

¿Qué nos hace humanos? ¿La naturaleza de la que provenimos o la técnica con la que intentamos controlarla en nuestro beneficio? Actualmente está en México, en español (Sexto Piso, 2015) una interesante edición que se acompaña de los delicados y vívidos dibujos de uno de los ilustradores italianos más reconocidos, Tullio Pericoli.

Con sus elegantes y sutiles acuarelas, centradas en el náufrago y la isla, consigue una armoniosa relación entre el paisaje y el hombre, y pone de relieve la importancia del espacio, añadiéndole protagonismo a la naturaleza y haciendo de la isla el personaje principal de la novela. Esta edición es de 446 páginas; la puesta en escena, de 70 minutos.