El cariño de la familia durante los primeros tres años de vida es fundamental para evitar la depresión en menores, ya que durante este tiempo se forman vínculos importantes, se desarrolla seguridad y autoestima.

La depresión es un padecimiento que tiene baja incidencia, pero incrementa mientras el niño se desarrolla, advirtió Jesús María del Bosque Garza, jefe del Departamento de Psiquiatría y Medicina del Adolescente del Hospital Infantil de México Federico Gómez.

El experto expuso que la depresión infantil es multifactorial, debido a que influyen componentes ambientales, externos, biológicos y genéticos, además de que la sintomatología más frecuente es irritabilidad, apatía, problemas con la alimentación y el sueño, culpabilidad y falta de interés por el juego.

Añadió que la separación de los padres puede afectar de manera considerable los sentimientos y emociones del niño, y presentar tendencia hacia la inseguridad.

En un comunicado, dijo que cuando un menor presenta manifestaciones que afectan su vida cotidiana y pierde el interés en las actividades que antes disfrutaba, puede padecer depresión.

En infantes entre cero y tres años de edad, la incidencia es de 0.3 por ciento, en preescolares de tres a seis años es de tres por ciento, en escolares de 6 a 12 años es de seis por ciento y en adolescentes mayores a 12 años incrementa hasta 10 por ciento.

Una de las barreras a las que se enfrentan los especialistas en atención psiquiátrica infantil es al estigma social en México, por esta causa, la población no busca atención con profesionales, por lo que no reciben tratamiento oportuno y se originan consecuencias graves como abuso de sustancias tóxicas, deserción escolar y suicidio.

Respecto del tratamiento, apuntó que la unión familiar es fundamental para atender este padecimiento, tanto para detectarlo, como para darle seguimiento. Toda la familia debe participar por el bien del menor, ya que si no se atiende efectivamente este problema de salud mental puede desatar ansiedad, alcoholismo y farmacodependencia, entre otros.

Asimismo, recomendó a los padres identificar si sus hijos tienen algún problema, además buscar ayuda adecuada y oportuna en instituciones públicas o privadas donde especialistas en el ramo pueden brindar una opinión y ayudar al menor.