El gobierno federal de Estados Unidos quedó paralizado hoy por falta de un acuerdo sobre el presupuesto federal entre la Casa Blanca y el Congreso, en coincidencia con el primer aniversario de la presidencia de Donald Trump.

A partir del primer minuto de este sábado (hora local), cientos de miles de burócratas que representan una amplia proporción de la totalidad de las agencias federales de Estados Unidos gozan de licencias laborales involuntarias sin goce de sueldo.

Los controladores de tráfico aéreo, fuerzas armadas, agencias aduanales, migratorias y policiales, rescatistas y personal de las agencias de seguridad nacional continuarán en sus puestos y recibirán pagos retroactivos cuando se restablezca el presupuesto.

Se estima que el cierre del gobierno podría costar más de seis mil millones de dólares semanales. Aunque se espera que continúen las negociaciones el fin de semana, aún no está clara la posible duración de la parálisis gubernamental.

Poco después de las 23:00 horas locales se apagaron las luces interiores de la Casa Blanca, señal de que no habría un mensaje del presidente Donald Trump.

Aunque el presidente tenía planeado un magno evento celebratorio de su primer año en el poder en su residencia de descanso en Mar-A-Lago, en West Palm Beach, el viaje fue suspendido.

A diferencia del cierre de 16 días en 2013 durante el gobierno de Barack Obama, la administración Trump decidió mantener abiertos los parques nacionales.

“Vamos a manejar el cierre de manera diferente, no lo vamos a convertir en un arma. No vamos a tratar de lastimar gente, especialmente gente que trabaja para el gobierno federal”, dijo Mick Mulvaney, director de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca.

Trump se reunió el jueves con el secretario de Defensa, James Mattis; el subsecretario de Defensa, Patrick Shanahan; y el jefe del Estado Mayor Conjunto para discutir la manera como la rama militar responderá a esta contingencia.

“El presidente expresó su compromiso continuo de apoyar a nuestros combatientes con un financiamiento mayor y predecible financiamiento para alcanzar la paz a través de la fortaleza, una prioridad de la política de 'Primero Estados Unidos'”, explicó la Casa Blanca en un comunicado.

El cierre del gobierno fue inevitable después que los republicanos del Senado fracasaron el viernes por la noche en llevar a votación final una iniciativa temporal de gasto.

Los republicanos no lograron los 60 votos necesarios para llevar a votación final la extensión temporal de gastos aprobada por la Cámara de Representantes y que habría mantenido al gobierno abierto hasta el 16 de febrero. La votación terminó con 50 a favor y 48 en contra.

Los demócratas condicionaron su voto a que los republicanos incluyan una propuesta de alivio migratorio para los 690 mil beneficiarios de Programa de Acción Diferida para Llegados en la Infancia (DACA), la mayoría mexicanos.

En un mensaje oficial, la Casa Blanca señaló que de ninguna forma negociará el estatus de inmigrantes ilegales mientras los demócratas mantengan como rehenes a los ciudadanos legítimos con “demandas imprudentes”.

Aunque Trump invitó en la tarde a la Casa Blanca al líder de los demócratas en el Senado, Charles Schumer, el encuentro no derivó en resultados concretos.

Trump condicionó en las últimas semanas cualquier concesión sobre DACA, a la aprobación de su petición de 18 mil millones de dólares para el muro en la frontera, cambios al sistema de migración en cadena y eliminación de la lotería de visas.

Una encuesta de CNN muestra que 21 por ciento de los estadunidenses culpa al presidente por el cierre del gobierno, 26 por ciento a los republicanos que tienen mayoría en la Cámara de Representantes y en Senado, y 31 por ciento a los demócratas.