Los mercados globales de petróleo se están ajustando de forma acelerada ante un declive en el suministro de Venezuela, país que reportó la mayor caída de producción no planificada de 2017 y que podría ver un descenso más pronunciado en 2018, señaló la Agencia Internacional de la Energía (AIE).

En su informe mensual , la agencia de energía global destacó además que la producción de petróleo de Estados Unidos está en auge y se prevé que supere este año a dos pesos pesados como Arabia Saudita y Rusia.

La AIE aseguró que la producción petrolera estadunidense, que ya ha alcanzado su nivel más alto en casi 50 años, pasará de los 10 millones de barriles por día, ya que los precios más altos atraen a más productores a comenzar a bombear. "Este año promete ser un escenario récord para Estados Unidos".

Mientras tanto, se prevé que el crecimiento mundial de la demanda de petróleo se mantenga sin cambios en 1.3 millones de barriles por día. Esto se debe principalmente al impacto de los precios más altos del petróleo y a que los consumidores cambien a otros tipos de energía, como el gas natural.

La agencia se une a un coro de voces como Goldman Sachs Group Inc. y los propios analistas de la OPEP en advertir de un aumento en la producción de Estados Unidos a medida que el petróleo ha llegado a sus a máximos de tres años.

Los recortes de producción dirigidos por la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), apoyados por Rusia y otras naciones, han tenido éxito en frenar las reservas exageradas de crudo y, sin embargo, corren el riesgo de convertirse en víctimas de su propio éxito.

La AIE también advirtió que 2018 podría ser un año "volátil" en medio de las incertidumbres geopolíticas, y no menos los riesgos para la industria petrolera de Venezuela.

"La gran historia del suministro del 2018 se está desarrollando rápidamente en las Américas", percisó la AIE en su informe mensual.

"El crecimiento explosivo en Estados Unidos y las ganancias sustanciales en Canadá y Brasil superarán con creces los declives potencialmente fuertes en Venezuela".

Mientras que los productores estadunidenses se apuntan a reforzar el bombeo, hay otras naciones que todavía están sufriendo. La AIE espera que los problemas de Venezuela continúen después de que tuvo el mayor declive de producción no planificado el año pasado.

"Dada la asombrosa deuda de Venezuela y el deterioro de la red petrolera, es posible que las disminuciones este año sean aún más pronunciadas que los 270 mil barriles por día en 2017", señaló el informe.

La producción del país el año pasado fue de 1.97 millones de barriles por día, la más baja en casi 30 años.

Sin embargo, la AIE no ve "una clara señal de que la OPEP esté subiendo los grifos para enfriar el repunte del petróleo" para "compensar la precipitada caída en el suministro de Venezuela".

La OPEP y sus socios se reunirán en Omán durante los próximos dos días para revisar su estrategia para despejar el exceso de petróleo global.

Los ministros de los Emiratos Árabes Unidos, Irak y Kuwait han dicho que el acuerdo debe continuar.

Sin embargo, el ministro de Energía de Rusia, Alexander Novak, dijo que las conversaciones de este fin de semana podrían incluir mecanismos para salir gradualmente de los recortes de suministro luego de que el acuerdo concluya a fines de 2018.