El cambio climático propiciado por la actividad humana ya eclipsó la influencia de las tendencias naturales en el calentamiento global, sostienen investigadores tras encontrar que el 2017 fue el segundo o tercer año más caliente registrado después de 2016 y a la par de 2015.

A diferencia de 2017, los dos años previos fueron afectados por El Niño, el fenómeno natural centrado en el Océano Pacífico tropical que aumenta las temperaturas en todo el mundo. Sin embargo, los últimos 12 meses no tuvieron esta influencia climática.

De acuerdo con los investigadores, es probable que 2017 haya sido el año más cálido hasta ahora, incluso aún más que 1998 que registró un gran fenómeno de El Niño.

“Es extraordinario que las temperaturas en 2017 hayan sido tan altas cuando no hubo El Niño. De hecho, hemos estado entrando en condiciones más frías de La Niña”, sostiene Peter Stott, director del Servicio Meteorológico Nacional de Reino Unido, conocido como Met Office.

Ello “demuestra claramente que la mayor influencia natural sobre el clima está siendo eclipsada por las actividades humanas, principalmente las emisiones de bióxido de carbono (CO2)”, precisó, en declaraciones difundidas por la cadena británica BBC.

Las cifras fueron publicadas este jueves por las tres principales agencias del mundo que monitorean las temperaturas globales: la británica Met Office y las estadunidenses Administración Nacional para la Aeronáutica y el Espacio (NASA) y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA).

Los datos de estas agencias se compilan a partir de miles de mediciones de temperatura tomadas en todo el mundo, desde todos los continentes y todos los océanos, y los registrados el año pasado revelan que las temperaturas de 2017 y 2015 son casi idénticas.

La NASA describe a 2017 como el segundo año más cálido, mientras que NOAA y Met Office lo consideran el tercero más caliente desde que comenzaron los registros en 1850.