La Secretaría de Educación Pública (SEP) recibió el Pliego Nacional de Demandas 2018 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) y expresó su voluntad para alcanzar una respuesta satisfactoria a las demandas de los maestros.

El titular de la SEP, Otto Granados Roldán, y el presidente del SNTE, Juan Díaz de la Torre, manifestaron su compromiso para mantener una negociación responsable, acorde a las necesidades del país, y reconocieron la labor de los trabajadores de la educación.

Granados Roldán reconoció el acompañamiento del SNTE en la implementación de la reforma educativa y expuso que 2018 es un año estratégico para la consolidación de la trasformación educativa, a fin de lograr que sea de más calidad para niñas y niños de México.

En el marco de la instalación de la mesa de negociaciones, destacó que la participación del magisterio es de la mayor relevancia, en especial en la instrumentación de la primera etapa del modelo educativo, en agosto próximo, así como en el programa de formación continua de un millón 200 mil maestros.

De acuerdo con un comunicado, el documento de los docentes fue aprobado por los Órganos Nacionales de Gobierno del SNTE y concentra las demandas de las secciones sindicales de todo el país.

Incluye tres anexos: Educación Básica, Educación Media Superior y Superior, así como Personal de Apoyo y Asistencia a la Educación.

A su vez, Díaz de la Torre detalló que el documento contiene las aspiraciones y demandas de carácter laboral, salarial, profesional, prestacional y de seguridad social.

“Se resalta la necesidad de un mayor esfuerzo para alcanzar un incremento salarial que nos ponga en la ruta del salario profesional que la propia Ley General de Educación establece y que recupere en términos reales el poder adquisitivo”, apuntó.

Señaló que, aun en los momentos difíciles por los que transita el país, el magisterio ha acreditado su contribución al fortalecimiento de la cohesión social, la convivencia armónica y pacífica, así como a la vida democrática.

Llamó a los gobiernos Federal y de los estados para que “se comprometan claramente a evitar la precarización del trabajo docente y emprender acciones contundentes para el fortalecimiento del sistema educativo nacional y la mejora de la calidad de vida de los trabajadores de la educación”.

Pidió que, sin trastocar la normatividad vigente, se garantice que en la aplicación e interpretación de la transformación educativa “no se lacere el desarrollo laboral y profesional de los docentes, para que así se haga justicia a los educadores que se han adherido a los procesos establecidos”.