Cleophus Cooksey Jr., arrestado en diciembre pasado por matar a su madre y su padrastro, fue acusado hoy de otros siete asesinatos cometidos todos en el área metropolitana de Phoenix en un periodo de tres semanas a finales de 2017, informó el Departamento de Policía.

La policía señaló que se tenía suficiente evidencia para acusar a Cooksey, de 35 años de edad, de los homicidios de su madre y su padrastro, así como de otras siete personas, cuyas muertes no habían sido resueltas.

La acusación lo coloca entre los asesinos en serie más prolíficos en la historia de Arizona.

De acuerdo con la policía, los antecedentes penales de Cooksey datan de sus años como adolescente. Pasó toda la década de sus 20 años en la cárcel por una sentencia de homicidio sin premeditación y ha estado dentro y fuera de la cárcel en los últimos años.

Los investigadores no sabían que los asesinatos podrían estar relacionados con Cooksey, hasta que este fue detenido el pasado 17 de diciembre por matar a balazos a su madre y padrastro, cuyos cuerpos fueron encontrados en la sala de su casa ese día.

Cooksey fue arrestado en el lugar, minutos después que la policía recibió una llamada de que se habían registrado disparos.

Los otros siete homicidios se registraron las semanas previas en diferentes suburbios alrededor de Phoenix y no habían sido vinculados hasta ahora.

Aunque todos fueron cometidos a finales de 2017, los asesinatos fueron dispares, incluyeron víctimas de una variedad de grupos demográficos y carecían de un patrón o método unificador.

Además de los asesinatos de su madre y su padrastro, Cooksey está acusado de secuestrar a una mujer en el suburbio de Glendale, agredirla sexualmente y matarla, para luego arrojar su cuerpo al sur de Phoenix.

Otra víctima es el hermano de su exnovia, y las demás parecen haber sido al azar, muertas luego de haber acordado citas a través de sitios en Internet.

La policía señaló que las pruebas de balística en el arma de Cooksey y otros indicios los llevaron a un cuerpo tras otro, y los detectives no han descartado la posibilidad de más víctimas.