La publicación del libro “Una amistad literaria”, la reimpresión de otros ejemplares; una mesa redonda e inauguración de una exposición documental en la Biblioteca México, son algunas de las actividades programadas para conmemorar el centenario del académico, ensayista, historiador, cronista, bibliógrafo y editor mexicano José Luis Martínez (1918-2007).

En el marco de esta celebración, el Fondo de Cultura Económica (FCE) publicará el título “Una amistad literaria. Correspondencia: 1942-1959”,  obra coeditada con El Colegio de México, además de la nueva edición de “Alfonso Reyes y Pedro Henríquez Ureña. Correspondencia, tomo I 1907-1914”; y las reimpresiones de “Cruzar el Atlántico” y “Hernán Cortés” (versión extendida). 

Además, la Secretaría de Cultura, a través de la Dirección General de Bibliotecas, organizó la mesa redonda y exposición documental “José Luis Martínez a cien años de su nacimiento 1918-2018”, este jueves 18 de enero en el Patio de los Escritores y la Galería Abraham Zabludovsky de la Biblioteca de México.

José Luis Martínez nació el 19 de enero de 1918 en Atoyac, Jalisco. Estudió junto a Juan José Arreola en Zapotlán, donde estuvo en una escuela de monjas como “párvulo”.

En una entrevista publicada en un diario de circulación nación José Luis Martínez rememoró los años que pasó junto a Arreola, su amigo de la infancia, y juntos descubrieron su gusto por la lectura.

Estudió la preparatoria, luego ingresó a la carrera de Medicina y más tarde cursó la licenciatura en Letras Hispánicas, ambas en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Dejó su comino de poeta, para encaminarse en el ensayo, género literario que le dio renombre al escritor, y que lo encaminó a colaborar en la revista “Tierra Nueva” creada por Alfonso Reyes (1889-1959), en 1940.

En 1960 ingresó a la Academia Mexicana de la Lengua, de la que 20 años después se convirtió en director.

También se encaró de dirigir el Fondo de Cultura Económica, donde publicó su libro “Hernán Cortés”, una “Obra monumental donde la erudición y el afán didáctico logran un equilibrio ejemplar”, como lo describe la editorial.

A lo largo de su trayectoria obtuvo muchos reconocimientos entre ellos el Premio Internacional Alfonso Reyes en 1982, el Premio Iberoamericano de Ensayo Ramón López Velarde, así como las condecoraciones de Officier d Académie, y la insignia José María Vigil.

Su vida terminó el 20 de marzo del 2007, de forma natural en su casa en la colonia Anzures, la cual alberga una biblioteca de 45 mil ejemplares