El presidente de Perú, Pedro Pablo Kuczynski, pidió que la visita que el Papa Francisco iniciará hoy en su país sirva para “dar una oportunidad para dialogar y reflexionar”, en un marco de profunda polarización por los escándalos de corrupción y el polémico indulto al exmandatario Alberto Fujimori.

“Esta visita nos va a dar una oportunidad para dialogar y reflexionar”, dijo Kuczynski, apodado PPK en Perú.

El mandatario, de quien se sospecha recibió dinero de la constructora brasileña Odebrecht, empresa situada en el corazón de una enorme trama corrupta que ha golpeado medio continente latinoamericano, pidió asimismo a la población que “piense en el futuro”.

Kuczynski logró sobrevivir hace unas semanas a un pedido de apertura de juicio político, pero la prensa y buena parte de la opinión pública cree que para lograr el apoyo de parlamentarios tuvo que dar el indulto a Fujimori, preso por el asesinato de 25 personas perpetrado por un escuadrón de la muerte.

Algunos grupos en Perú pidieron manifestaciones políticas contra la corrupción aprovechando la visita del Papa, pero el gobierno peruano dijo que no permitirá ningún acto de protesta durante la visita del pontífice (del 18 al 21 de enero) a Lima, Trujillo (norte) y Puerto Maldonado (sureste, Amazonas).

"Han habido varias protestas por diferentes motivos que han sido controladas. Todas las tenemos controladas. No se otorgarán garantías a ningún grupo que haga manifestaciones durante la visita. Luego lo podrán hacer", dijo anoche el ministro del Interior peruano, Vicente Romero Fernández.

Ayer unas diez personas fueron detenidas después de que varias mujeres posaran semidesnudas frente a la Catedral de Lima con lemas contra el Papa, en una protesta organizada por un colectivo feminista que se autodenomina Malas Maneras y se describe como “feministas radicales organizadas desde la rabia contra el patriarcado y sus artimañas heterocapitalistas, neoliberales y racistas”.

Las autoridades peruanas señalaron, por otra parte, que hay un plan de contingencia preparado en caso de que haya un sismo en el país mientras se produce un acto masivo del Papa en cualquier de las ciudades, como Lima o Trujillo, en un país azotado frecuentemente por los temblores.

El jefe del Instituto Nacional de Defensa Civil, Jorge Chávez, pidió a la población que cumpla las normas de las autoridades en caso de temblor, y señaló que habrá indicaciones en esta hipótesis en cada una de las instalaciones en las ciudades que el Papa celebrará misa.

Las autoridades tienen previsto que hasta 100 mil personas participen en la oración y bendición del Papa en la Explanada Jorge Basadre de Puerto Maldonado, mientras que 300 mil podrían participar en la playa de Huanchaco en Trujillo (norte). En Lima, la misa del domingo tiene una capacidad para hasta 1.3 millones de personas, según la fuente.

Este es el primer viaje oficial de un Papa a Perú desde 1985, cuando Juan Pablo II viajó a este país donde según datos de El Vaticano casi el 90 de la población se declara católica.