Toronto, la ciudad “financiera” de Canadá, está en la lista de 20 ciudades que están siendo analizadas por el gigante de ventas en línea Amazon, para instalar su segundo centro de operaciones.

Toronto es la única ciudad canadiense que ha logrado colocarse entre las 20 preseleccionadas por la compañía de comercio electrónico. Una de decena de ciudades canadienses se ofreció como sede pero sólo la cuarta metrópoli más grande de Norteamérica fue escogida.

Otras ciudades contendientes son: Boston, New York, Newark, New Jersey, Chicago, Washington D.C., Raleigh (North Carolina), Northern Virginia, Atlanta, Miami, Columbus (Ohio), Los Angeles y Dallas.

Asimismo, Austin (Texas), Philadelphia, Pittsburgh, Indianapolis (Indiana), Denver, Nashville y Montgomery County (Maryland).

En total Amazon recibió 238 solicitudes de ciudades de Estados Unidos, Canadá y México, que quieren albergar las instalaciones de esta exitosa compañía de comercio en línea.

“Reducir de 238 a 20 fue muy difícil porque todas las propuestas mostraron tremendo entusiasmo y creatividad”, dijo Holly Sullivan, de Políticas Públicas de Amazon, quien agregó que a través de estas solicitudes “conocimos nuevas comunidades de Norteamérica que consideraremos para proyectos futuros”.

La empresa estadunidense con sede en Seattle, Washington, creada en 1994, informó que el siguiente paso será analizar cuidadosamente cada propuesta en los siguientes meses y tomar una decisión este mismo año.

Con 540 mil empleados en el mundo, Amazon invertiría cinco mil millones de dólares en sus nuevas oficinas, que serían similares a las de Seattle.

La segunda sede de Amazon crearía 50 mil empleos altamente pagados, según informó la compañía, cuyas operaciones en Seattle entre 2010 y 2016 inyectaron 38 mil millones de dólares a la economía de esa ciudad.

A pesar de la inmediata euforia que despertó en el sector financiero de Toronto la noticia de “estar entre los 20 preseleccionados”, algunos analistas estiman que sería poco probable que Amazon escogiera la ciudad canadiense considerando la actual política proteccionista del presidente Donald Trump.

“La administración Trump ha sido bien clara en priorizar los empleos domésticos, por lo que sería poco probable que Amazon decidiera dibujar cualquier marco negativo con la administración estadunidense”, declaró a la CBC el empresario canadiense en telecomunicaciones Anthony Lacavera.