El Papa Francisco defendió hoy aquí al cuestionado obispo de la ciudad chilena de Osorno, Juan Barros, quien es sindicado como encubridor de los abusos sexuales cometidos por el sacerdote Fernando Karadima.

En el marco de la misa masiva que ofició en el Campus Playa Lobito, y antes de subir al “Papa-móvil” para ir al altar, el obispo de Roma se acercó a los periodistas y, ante una pregunta de uno de ellos, cambió su semblante sonriente para defender al religioso chileno.

“El día que me traigan una prueba contra el obispo Barros, ahí voy a ver. No hay una sola prueba en (su) contra, todo es calumnia, ¿está claro?”, subrayó el Papa con voz firme respecto a las acusaciones contra Barros formuladas por las víctimas de Karadima.

El cuestionado obispo de la sureña ciudad chilena de Osorno participó en las tres misas multitudinarias que realizó Francisco en este país sudamericano, lo que fue criticado por varios sectores civiles y religiosos.

Barros es sindicado por víctimas como “cómplice” de Karadima, quien fue suspendido de por vida por la iglesia Católica en 2011 tras ser declarado culpable de abusos sexuales y psicológicos contra menores y adolescentes y abuso de potestad eclesiástica.

Las primeras acusaciones contra Karadima datan de 1955, aunque las que causaron mayor notoriedad pública fueron aquellas cometidas en la década de los 80, cuando era párroco de la iglesia El Bosque y se rodeó de jóvenes interesados en las vocaciones sacerdotales a quienes abusó sexualmente.

El obispo Barros habría encubierto los abusos sexuales cometidos contra niños y jóvenes por Karadima, quien está siendo sometido a juicio por los tribunales de este país para determinar su culpabilidad.

Muchos católicos, entre ellos sacerdotes, cuestionaron en las últimas horas la presencia del obispo en las actividades del pontífice, quien el pasado martes pidió perdón por los abusos cometidos por ministros de la fe.

A juicio de ellos, Barros debería haberse marginado de todas las actividades realizadas por el obispo de Roma luego de la solicitud de perdón del Papa y para evitar opacar la visita del pontífice.

El cuestionado sacerdote se ha defendido esta semana de las acusaciones en su contra y ha reiterado a periodistas, incluso este jueves, que es inocente de los cargos que se le imputan y que no fue testigo de los abusos cometidos por Karadima.

Por otra parte, el Papa Francisco señaló estar “muy contento con Chile, muy contento con todos ustedes (los periodistas), con el trabajo que han hecho, el pueblo chileno es muy acogedor y muy bueno”.

El obispo de Roma almorzará en esta ciudad con su comitiva y luego abordará un avión para viajar a Lima, Perú, la última escala de su breve visita a Sudamérica.