La investigación experimental de Donald Bruce Dingwell, especialista de la Universidad Ludwig-Maximilians de Munich, Alemania, sobre los procesos naturales que ocurren durante las erupciones explosivas de volcanes puede ayudar a la elaboración de mapas de riesgo en México.

En un laboratorio con equipo especializado en vulcanología experimental, el director del Departamento de Ciencias Ambientales y de la Tierra de la casa de estudios alemana recrea la actividad volcánica a fin de detectar los riesgos inminentes o relativos.

Para indagar desde la ciencia, Alemania, recrea en su laboratorio esos procesos, en una sofisticada instalación de vulcanología experimental.

“Hay muchos y diferentes procesos volcánicos asociados a una erupción. En el laboratorio separamos los diferentes procesos y buscamos entenderlos a escala muy pequeña. Hacemos experimentos prácticos y se pueden aplicar a una escala mayor sin muchos cambios”, refirió.

El experto mide parámetros que son importantes para el transporte y movimiento del magma, como la corrosión y el esfuerzo, que permiten conocerlos a detalle, modelar los mecanismos para transportar y mover el magma y posteriormente cotejarlos con el fenómeno real.

Desde el inicio de la humanidad, acotó, las poblaciones humanas viven cerca de los volcanes por el suelo fértil y abundancia de agua, entre otras condiciones, lo que hace difícil cambiar la presencia de poblaciones humanas en las faldas de esos colosos.

“Afinando nuestras investigaciones es factible ayudar a que la gente siga conviviendo con los volcanes y que, cuando haya un peligro inminente, podamos informarles a la brevedad y de manera eficiente”, comentó.

En el auditorio Tlayolotl del Instituto de Geofísica (IGf) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ofreció un curso y seminario sobre el tema para compartir con colegas mexicanos su método de trabajo y algunos resultados.

Aunque en Alemania no hay volcanes activos, el también presidente de la Asociación Internacional de Vulcanología destacó que contribuir con la experiencia que tienen en su país puede beneficiar a lo que se hace en México en la materia.

“Aquí falta una rama de petrología experimental como la que tenemos en Munich, y allá faltan los volcanes activos que tienen en este país. Tenemos un importante intercambio de investigadores y estudiantes de posgrado que nos complementa”, expuso.

Con su método experimental, Donald Bruce Dingwell indaga y evalúa parámetros como viscosidad del magma, concentración de gases y calidad de las cenizas volcánicas, entre otros.

Refirió que en el volcán Popocatépetl son frecuentes las erupciones violentas que generan diversos productos que salen expulsados del cráter.

Algunos fragmentos caen a las faldas del coloso y ponen en peligro a las poblaciones cercanas, además de ocasionar contaminación atmosférica por gases, cenizas y pequeños polvos asociados al evento

Señaló que rara vez presenta flujos de lava, y cuando lo hace se quedan adentro del cráter, pero actualmente tiene flujos piroclásticos, una mezcla de gases volcánicos calientes, materiales sólidos a altas temperaturas y aire atrapado que se mueve en el suelo.

En su oportunidad, el director del Instituto de Geofísica de la UNAM, Hugo Delgado Granados, refirió que la transición que ocurre entre una emisión de lava a que la erupción se convierta en explosiva es lo que nos hace colaborar con Dingwell.

“Él tiene mucha experiencia en el área experimental de la vulcanología y nosotros directamente en los volcanes mexicanos como el Popocatépetl y el de Colima”, afirmó.

Delgado Granados refirió que existe un intercambio intenso de estudiantes e investigadores mexicanos y alemanes, fundamental para el desarrollo de ambas partes.