El derrame de condensados de petróleo proveniente del carguero irani Sanchi, que se hundió la semana pasada, alcanza ya una superficie de 101 kilómetros cuadrados, informaron autoridades marítimas chinas.

Se trata de un área que equivale a la de París, y que ha ido creciendo luego de que el pasado 6 de enero el buque iraní chocó contra un transportador de contenedores y acabó hundiéndose el pasado domingo 14.

La Administración estatal Oceánica China informó que el derrame se alimenta de cuatro fuentes, y de acuerdo a las condiciones del clima y las corrientes marítimas, se dirije a Japón.

Mientras la tripulación del carguero de contenedores logró ponerse a salvo, la del Sanchi murió y de sus 32 miembros solo tres cuerpos han sido rescatados.

La nave se encuentra a una profundidad de 115 metros y se esperan los resultados de la inspección que hará un grupo de robots para estimar con precisión el posible daño ecológico, señaló la agencia gubernamental china.

Una vez hundido y con toda la tripuación muerta, los esfuerzos se centran en evitar que haya un desastre ecológico por las 136 mil toneladas de condensados de petróleo, equivalentes a 1.2 millones de barriles de crudo.

Científicos chinos elaboraron ya con los datos disponibles tres escenarios de lo que podría pasar con el derrame. El primero apunta a que algunos restos del crudo ultraliviano podrían llegar a las costas de Alaska y California.

La nave se encuentra a unos cuantos kilómetros de la llamada corriente Kuroshio, que lleva nutrientes hacia el oceáno Atlántico pero también está conectada con la corriente del Pacífico del Norte, que viaja a la Columbia Británica en Canadá.

De esa región canadiense la corriente del Pacífico norte se divide en un brazo que va hacia Alaska y otro rumbo a California, las cuales podrían transportar partículas de crudo, apuntó Zhu Xiaohua, del Segundo Instituto de Oceanografía de la Administración estatal Oceánica.

Empero, el cientifio consideró más probable que el impacto fuerte se limite al Mar Oriental de China, con daños para las pesquerías de la region, aunque advirtió que es necesario más información para una evaluación más precisa.

Debido a los cambios de dirección del viento a lo largo del día, ciertas cantidades de petróleo liviano derramado podrían alcanzar la península de Corea, añadió.

Zhou Feng, también del Segundo Instituto, destacó que se carece de un modelo sobre las direcciones que podría seguir el derrame, pues como la zona de desastre está relativamente lejana de la costa china, no hay modelos de las corrientes.

Por su parte, Guan Weibin, biólogo marino del mismo instituto, señaló que el daño podría ser menor a lo que se teme, sobre todo si la las corrientes marinas se llevan el crudo derramado hacia el Pacífico.

Un millón de barriles de petróleo -la carga del Sanchi- suena impresionante, pero en realidad es una cantidad insignificante comparada con el tamaño del océano Pacífico, precisó en declaraciones al South China Morning Post.

El condensado de petróleo se evapora con rapidez a temperatuas moderadas. Como es más liviado que el agua, tiende a quedarse en la superficie lo que ayuda a su evaporación.

Sería muy difícil detectar cantidades del derrame al otro lado del Pacífico, a menos que el Sanchi transportara otras clasess de crudo, advirtió por último.