El Gobierno de la Ciudad de México dio garantías a familias otomíes que habitaban en Durango 119, colonia Roma, delegación Cuauhtémoc, sobre el procedimiento que llevaban ante el Instituto de Vivienda (Invi) para la adquisición de hogar nuevo en ese predio.

De esa manera además posibilitó el retiro del campamento que habían instalado afuera del inmueble.

El Invi estableció los trabajos correspondientes con los ocupantes a fin de que el inmueble expropiado se derribara por las malas condiciones en que se encontraba y se destinara a la construcción de viviendas nuevas para este grupo de familias.

Con el sismo del 19 de septiembre el edificio agravó su condición, por lo que fue desalojado por las 15 familias otomíes, conformadas por 40 niños y 30 adultos, sin que concluyera el trámite ante el Invi.

El 19 de noviembre las familias instalaron un campamento en la calle Toluca sin número frente al Parque López Velarde, en la delegación Benito Juárez. El 9 de diciembre trasladaron dicho campamento afuera del inmueble ubicado en Durango 119.

Ante ello el gobierno local estableció diálogo con los afectados, a través de la Secretaría de Desarrollo Social.

A su vez la Secretaría de Gobierno, por medio de la Dirección General de Gobierno, estableció acompañamiento con las familias para continuar el trámite que llevaban a cabo en el Invi previo al sismo, con lo que acordó la desocupación voluntaria del predio y por ende la liberación del espacio público.

Como estipulan las reglas de operación del Invi, las familias recibirán apoyo para renta en tanto concluye la construcción de las nuevas viviendas.

Las familias otomíes se establecieron en un inmueble rentado por ellos mismos en la delegación Iztapalapa, agregó el gobierno capitalino.