El Papa Francisco cerró hoy su última jornada en Santiago con un encuentro con jóvenes en la comuna capitalina de Maipú y una cita en la Pontificia Universidad Católica de Chile para dialogar sobre educación y cultura.

En Maipú, en el surponiente de la capital, el Papa sostuvo un encuentro con jóvenes que llegaron en masa al Templo Votivo, en donde estuvo cerca de 50 minutos.

El pontífice comentó que al preguntar a un joven qué era lo que más le molestaba, éste contestó: “cuando al celular se le acaba la batería o cuando pierdo la señal se internet. Ahí me pierdo todo lo que está pasando, me quedo fuera del mundo, como colgado".

Francisco manifestó que de análoga manera, “hay momentos en que empieza a bajar el ancho de banda, el entusiasmo de estar conectado con Jesús se empieza a perder y empezamos a quedarnos sin conexión, sin batería”.

“Ustedes tienen un gran santo que les puede servir de guía", expresó en referencia al religioso chileno Alberto Hurtado, quien "tenía una regla de oro para encender su corazón con ese fuego capaz de mantener viva la alegría, porque Jesús tiene ese fuego”, añadió Francisco.

Francisco asistió después a una ceremonia en la Pontificia Universidad Católica, donde compartió con tres mil 100 invitados, entre ellos autoridades como el presidente electo Sebastián Piñera y el exmandatario Ricardo Lagos.

El rector de la institución, Ignacio Sánchez, destacó en su discurso el compromiso de la institución con la “protección de la vida y de la familia”, ante la recientemente aprobada ley que permite el aborto bajo un conjunto de causales.

“Tenemos importantes desafíos para nuestra patria entre los que se encuentran la convivencia nacional y la capacidad de avanzar en comunidad”, señaló Sánchez, quien enfatizó que “el compromiso y apoyo al cuidado de la vida desde la fecundación”.

El Papa agradeció al rector por “el bien que hace con su sapiencialidad en el gobierno de la universidad y en defender con coraje la identidad de la Universidad Católica”.

El Papa se trasladó luego a la Nunciatura Apostólica, en el oriente de la capital, para cerrar su última jornada en Santiago, antes de partir a Iquique, mil 752 kilómetros al norte, donde el jueves pondrá punto final a su visita a Chile.