La ministra de Relaciones Exteriores de Guatemala, Sandra Jovel Polanco, evadió hoy pronunciarse sobre los insultos y expresiones racistas del presidente Donald Trump contra migrantes de países como El Salvador y Haití.

“No voy a dar respuesta a este tema porque no es un tema que a mí me competa hablar”, dijo en rueda de prensa la canciller guatemalteca sobre el racismo expresado contra el país vecino, El Salvador.

En una actitud evasiva sobre el tema que afecta a El Salvador, uno de los principales socios políticos y comerciales de los guatemaltecos, indicó que se trata de un tema en el que “no es Guatemala el que debería de dar una respuesta”.

Guatemala y El Salvador son países socios en el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), bloque regional formado también por Belice, Costa Rica, Honduras, Nicaragua, Panamá y República Dominicana.

El SICA, dirigido por el expresidente guatemalteco Vinicio Cerezo (1986-1991), y cuya sede se ubica en El Salvador, emitió el fin de semana una declaración en la que lamentó la actitud de las autoridades estadunidenses.

“En relación a las expresiones racistas y xenófobas ante el fenómeno migratorio mundial, manifiesta un rechazo absoluto ante cualquier término que menoscabe la integridad y el espíritu de cualquier población”, indicó la Secretaría General del SICA, encabezada por Cerezo.

Hizo “un fuerte llamado a la comunidad internacional a sumar las voces de solidaridad hacia nuestras hermanas y hermanos salvadoreños, haitianos y africanos”.

Señaló que la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece que “la libertad, la justicia y la paz en el mundo tienen como base el reconocimiento de la dignidad intrínseca y de los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana”.

“Es tiempo de construir puentes y tejer los lazos de solidaridad entre los pueblos centroamericanos, gobiernos, sector empresarial y sociedad civil, para alcanzar un desarrollo solidario que sólo es posible desde el respeto a la diferencia y la tolerancia”, puntualizó el SICA.

El Salvador y Guatemala son las naciones centroamericanas que más remesas reciben de sus emigrantes que residen, en su mayoría en condición migratoria irregular, en Estados Unidos.

En el país del norte viven unos tres millones de guatemaltecos que el año pasado enviaron remesas familiares por 8.2 mil millones de dólares.