Reclusas del penal de La Mesa que cumplan sus condenas, tendrán la oportunidad de ser empleadas por empresas afiliadas a la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac).

El presidente de Canirac, Miguel Ángel Badiola Montaño, señaló que el próximo 2 de febrero la Canirac firmará un convenio de colaboración con la Secretaría de Seguridad Pública Estatal.

Badiola Montaño resaltó que cuando las reclusas cumplen sus condenas, les es difícil reincorporarse a la sociedad, por lo que el organismo desarrollará estos esquemas para integrarlas al sector gastronómico donde encontrarán oportunidades de trabajo.

“Los organismos empresariales debemos contribuir con la sociedad donde vivimos”, señaló el dirigente del sector gastronómico.

Manifestó que una de las formas de contribuir “es a través de estas prácticas que llevaremos a cabo para ofrecerles una nueva opción de vida a esas personas que desafortunadamente cometieron algún ilícito, pero que ya pagaron por ello”.

Mencionó que esta estrategia nació a partir de la capacitación que ofrecieron a las reclusas, para que aprendieran a preparar la rosca de reyes, a través del Chef Ruffo Ibarra.

Destacó que este tipo de estrategias son las que han desarrollado de la mano de las distintas corporaciones de seguridad, de los tres órdenes de gobierno.

Señaló que a través del programa “Cocinando por la Juventud”, buscan integrar al sector gastronómico, a los jóvenes de colonias conflictivas, alejándolos de la delincuencia y brindándoles herramientas para que crezcan profesionalmente.

Aunado a dicho programa, Badiola Montaño resaltó la colocación de cámaras de vigilancia en las distintas zonas gastronómicas, así como la colocación de botones de pánico y los patrullajes permanentes en estas zonas de gran afluencia de comensales.

Anunció que en febrero la Canirac realizará la donación de un vehículo triciclo motorizado, conocido como Tuk Tuk o mototaxi.

Con este vehículo, anotó, los elementos de la policía municipal pueden realizar rondines en zonas de difícil acceso para grandes unidades, y de esa manera mantener un patrullaje constante en los distritos gastronómicos de la ciudad.