Alberto Castro Leñero (Ciudad de México, 1951) grabador, pintor, escultor y dibujante, propone un “arte habitable” a través de una serie de obras en las que se conjugan la escultura y la arquitectura. Esos nuevos materiales están reunidos en su proyecto expositivo “Extrarradio”, recién cobijado por la Galería Metropolitana.

El artista reflexionó largamente ese proyecto, para presentar variaciones de pabellones, esculturas habitables y transitables. “El espacio que queda inaugurado en su interior es una oportunidad de recogimiento temporal, una marca de la trayectoria como símbolo constante de desplazamientos”, destacó Isabel Cabrera al explicar la pieza “Domo”.

“Extrarradio” es una muestra integrada por pinturas y esculturas, unas de gran formato, en las que el creador insiste en la posibilidad de hacer el arte habitable, donde el espectador pueda transitar; obras como pabellones que rodean la periferia urbana para hacer al arte más real, al aire libre, ya no en museos, como si se tratase de una metáfora.

La muestra comprende pinturas que de alguna manera son parte de este diálogo urbano que propone Castro Leñero, y que lo ha llevado editar en un libro homónimo. Se trata de una propuesta en la que trabajó más de una década, con la experiencia de haber estudiado en la Academia de San Carlos en esta ciudad y en la Accademia delle Belle Arti en Italia.

En noviembre de 2006 inauguró cuatro murales en la estación del Metro Taxqueña, de 11 metros de largo por casi tres de alto, realizados con recortes de azulejo y cerámica en los muros donde confluyen las escaleras de acceso y salida de los usuarios. Es una propuesta con un lenguaje abstracto donde siluetas y formas en movimiento interactúan con los usuarios.

“Extrarradio” está compuesta por obras que dialogan entre sí, y a propósito del título de la exposición, Alberto Castro Leñero apuntó en su momento: “Se refiere a obras en la periferia urbana, en la periferia de algo, son ejercicios periféricos, arte periférico, propuestas como elemento de innovación para salirse de la escultura tradicional o acotada”.

Al artista, mencionó, le interesa participar en proyectos estimulantes, como el trabajo en el Metro que llevó el arte a ser más real, sin necesidad de buscarlo en los museos. “Es, de alguna manera, entrar con el arte al mar abierto que son las periferias de la urbes”; en la muestra hay pabellones, templos, montañas, puentes, mercados, y otras esculturas más.

Hace poco más de un año mostró, en una exposición en el Museo Universitario de Ciencias y Artes (MUCA), pinturas, esculturas y estructuras arquitectónicas habitables, como una organización viva en la que los espectadores podían interactuar y conectarse con los espacios y las obras.

Salvador Gallardo Cabrera escribió en el texto que abre el libro: “Las maquetas de Alberto Castro Leñero muestran cuántas escalas han sido abolidas por el régimen de visibilidad que programa los espacios en las ciudades radiantes. Puentes, mercados, domos, pabellones, montañas, templos esqueletados, trenzados por la materia y el vacío, por el aire que ocupan, en un juego escalar que disloca las dimensiones molares y los ejes canónicos de la percepción modulada…”.

Anoche, en el marco de la exposición, la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) organizó la charla “La obra de Alberto Castro Leñero” en la Galería Metropolitana, y para ello, invitó a los especialistas Rogelio Cuéllar, Carlos Herrera de la Fuente y Sandra Sánchez para externar sus glosas y comentarios. Los asistentes ponderaron la obra del artista.