Promete alcalde de NY seguir políticas progresistas en segundo mandato

Bill de Blasio juramentó hoy como alcalde de Nueva York por un segundo periodo de cuatro años, con la promesa de continuar con las políticas progresistas de la ciudad, a fin de contrarrestar los...

Bill de Blasio juramentó hoy como alcalde de Nueva York por un segundo periodo de cuatro años, con la promesa de continuar con las políticas progresistas de la ciudad, a fin de contrarrestar los mensajes de odio y división.

En un breve discurso en una gélida tarde de Nueva York, con una temperatura de menos seis grados centígrados, De Blasio expresó que en medio de un ambiente político lleno de odio y de retórica divisiva, la ciudad mantendrá su orientación liberal.

“Sabemos que la vulgar celebración de la discriminación basada en la fe, el color o la nacionalidad, simplemente no es estadunidense”, declaró De Blasio en una aparente referencia a la retórica empleada por el presidente Donald Trump.

Añadió que tales posturas son “una violación de quienes somos” y que los discursos del odio y la división representan un insulto a los valores que han hecho de Nueva York una gran ciudad.

De Blasio elogió en su discurso a la policía, y consideró que esta debería ser un modelo para el resto del país.

Manifestó que la idea de implementar policías de barrio, cercanas a la comunidad, ha contribuido a la reducción del crimen a sus menores niveles desde la década de 1950.

El alcalde resaltó que buscará además que la ciudad sea catalogada como la más justa en Estados Unidos, por lo que combatirán la “creciente desigualdad, impidiendo que la estructura social se fragmente más”.

De Blasio estuvo acompañado por su esposa, Chirlane McCray, su hijo Dante y su hija Chiara. La ceremonia de juramentación fue presidida por el senador por el estado de Vermont y excandidato presidencial, Bernie Sanders.

“Hoy estamos aquí para agradecer a Bill de Blasio por liderar esta ciudad y convertirla en una de las ciudades más progresistas de Estados Unidos”, aseguró Sanders en su discurso.

Por su parte, la primera dama de la ciudad reafirmó el estatus de Nueva York como una ciudad abierta a la migración.

“No construimos muros aquí, abrimos nuestras puertas de par en par, nos oponemos al racismo y la misoginia, y no colocamos las ganancias de unos pocos por encima de la prosperidad de todos”, subrayó McCray.