Condena palestina plan israelí de anexar asentamientos en Cisjordania

El gobierno palestino y las facciones AL Fatah y Hamas, condenaron hoy la aprobación del partido gobernante de Israel, el Likud, de un proyecto de resolución que para anexar a su territorio los...

El gobierno palestino y las facciones AL Fatah y Hamas, condenaron hoy la aprobación del partido gobernante de Israel, el Likud, de un proyecto de resolución que para anexar a su territorio los asentamientos israelíes en la ocupada Cisjordania.

“Es una violación escandalosa de las resoluciones de legitimidad internacional, especialmente las resoluciones de las Naciones Unidas y el Consejo de Seguridad, así como una ironía y desprecio por todo el sistema de la ONU", afirmó Yousef al-Mahmoud, portavoz del gobierno palestino, tras la votación del proyecto.

Cerca de mil 500 miembros del Partido Likud aprobaron la víspera por unanimidad, un proyecto de ley para imponer la soberanía israelí sobre Judea y Samaria, nombres que Israel dio a los territorios ocupados en Cisjordania.

La resolución del Likud, no vinculante, también contempla la construcción ilimitada de asentamientos en la ocupada Ribera Occidental, tierra en la que los palestinos quieren para establecer su futuro Estado.

El portavoz del gobierno palestino destacó que solo las leyes internacionales pueden aplicarse a estos territorios ocupados, "en lugar de las leyes impuestas por la fuerza y la dominación militar israelí", según reporte de la agencia palestina de noticias WAFA.

"La tierra palestina que incluye Cisjordania y la Franja de Gaza, la principal de las cuales es nuestra capital eterna en Jerusalén, es una tierra ocupada por Israel junto con otros territorios árabes, a saber, el Sinaí y el Golán, tras la desafortunada agresión de 1967", agregó al Mahmoud.

El vocero del presidente palestino Mahmoud Abbas sostuvo que la reciente escalada israelí es resultado directo de la decisión del presidente estadunidense Donald Trump del mes pasado de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel.

Las facciones palestinas Al Fatah y el Movimiento de Resistencia Islámica (Hamas) consideraron que los planes israelíes de anexar gran parte de Cisjordania representan "el fin de los restos del proceso de paz" y que "llevarán a una mayor resistencia palestina".

"La decisión del Likud de imponer el control israelí sobre la ocupada Cisjordania representa el fin de los restos del proceso de paz", indicó en un comunicado el grupo nacionalista, encabezado por el presidente de la Autoridad Palestina (AP).

Esta decisión, agregó, es un golpe para todos los acuerdos firmados previamente, y una violación imperdonable de las resoluciones de la ONU, la última de las cuales, la 2334, de que Cisjordania, incluida Jerusalén, es un territorio ocupado".

Hamas, por su parte, condenó el plan de anexión como una "política de agresión contra el pueblo palestino" que estaba "aprovechando las posiciones estadunidenses, incluida la peligrosa declaración de Trump sobre una referencia al reconocimiento del presidente estadounidense de Jerusalén como capital de Israel”.

"A través de esta votación, Israel está enviando una señal, a través del Partido Likud, de que solo está interesado en afianzar el apartheid y la ocupación. Israel no está interesado en la paz", indicó.

Los asentamientos israelíes en Cisjornada, considerados ilegales en virtud del derecho internacional, son un importante obstáculo para los esfuerzos de paz entre palestinos e israelíes, ya que están en tierras que los palestinos consideran parte de su futuro estado.

Los líderes palestinos quieren que Jerusalén Oriental sea la capital de su Estado futuro, mientras Israel lo rechaza, considera que la ciudad no se puede dividir y que es su capital, por lo que el 86.0 por ciento está bajo el control directo de las autoridades israelíes.

Alrededor de 200 mil israelíes viven en asentamientos que en su mayoría han sido construidos total o parcialmente en propiedades palestinas privadas, unos dos mil ellos viven en medio de barrios palestinos bajo protección del Ejército.

Según la ley en Cisjordania, un estado solo puede expropiar tierras privadas para las necesidades públicas palestinas, sin embargo, Israel la usa para confiscar tierras privadas, construir caminos de asentamiento exclusivamente judíos, conectándolos entre sí y con Israel.

En octubre pasado, autoridades civiles de Israel aprobaron por primera vez en 15 años la construcción de 31 unidades de alojamiento en asentamientos de la ocupada ciudad palestina de Hebrón.

De acuerdo con el derecho internacional, Cisjordania y Jerusalén Este son territorios ocupados, por lo que se considera que las actividades de construcción en dichas zonas son ilegales.