Corea del Norte dispuesta a dialogar con el Sur por Juegos Olímpicos

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, afirmó este lunes que Pyongyang está dispuesta a entablar un diálogo con Seúl sobre su posible participación en los Juegos Olímpicos de Invierno 2018, que se...

El líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, afirmó este lunes que Pyongyang está dispuesta a entablar un diálogo con Seúl sobre su posible participación en los Juegos Olímpicos de Invierno 2018, que se celebrarán en el condado surcoreano de Pyeongchang durante el mes de febrero.

En un largo discurso de Año Nuevo, Kim señaló que el 2018 es un etapa importante para ambas naciones de la península coreana, ya que Corea del Norte celebrará el 70 aniversario de la fundación del país y Corea del Sur albergará los Juegos Olímpicos de Invierno.

Después de un año dominado por una retórica beligerante y las crecientes tensiones sobre el programa de armas nucleares de Corea del Norte, Kim utilizó su discurso para solicitar el alivio de las tensiones militares en la península y mejorar los lazos con el Sur.

Al desear sinceramente el éxito del evento olímpico, Kim manifestó que Pyongyang tomará las medidas necesarias para preparar su posible participación, incluido un diálogo entre ambas partes sobre este tema.

Como vecinos, los dos países están "unidos por sangre", y "es natural que nos sintamos contentos y proporcionemos ayuda para las actividades que serán organizadas por nuestros compatriotas", indicó.

En su discurso, Kim también dijo que ambas partes deberían reducir la confrontación militar, sumamente tensa, a fin de crear un ambiente pacífico y favorable para la reconciliación.

La declaración de Kim fue una sorpresa ya que Seúl está poniendo sus esperanzas en que el Norte participe en los juegos, puesto que el Sur considera que el paso podría ayudar a aliviar las tensiones en la península coreana.

Este supuso el primer anuncio oficial de Corea del Norte sobre su deseo de asistir a las Olimpiadas Invernales de PyeongChang 2018, previstas del 9 al 25 de febrero.

El presidente Moon Jae-in propuso a Estados Unidos postergar sus maniobras militares conjuntas anuales, que podrían coincidir con el evento deportivo.

Corea del Norte ha denunciado, durante mucho tiempo, que los ejercicios son una maniobra de guerra y los ha utilizado como excusa para sus provocaciones.

Kim emitió lo que parece ser un gesto de reconciliación hacia Corea del Sur, pero advirtió de que Estados Unidos no puede oponerse a Pyongyang.

Corea del Norte intensificó sus actos provocativos el año pasado en desafío a la condena internacional. Realizó el sexto y más potente ensayo nuclear en septiembre y lanzó misiles balísticos intercontinentales (ICBM, según sus siglas en inglés) en tres ocasiones.

Kim sostuvo que las capacidades nucleares de su país son una fuerte disuasión contra Estados Unidos, señalando que siempre hay un botón para las armas nucleares en su mesa.

Reafirmó que el país alcanzó la culminación de la fuerza nuclear del Estado en 2017 y que hace falta producir en masa ojivas nucleares y misiles balísticos para acelerar su despliegue.