El Consejo de Seguridad Nacional (NSC) de Japón comenzó a examinar las opciones de repuesta de las Fuerzas de Autodefensa ante una posible guerra en la Península Coreana, reveló hoy la agencia oficial de noticias Kyodo.

En medio de la tensión por la insistencia de Corea del Norte de continuar con su programa nuclear, el gobierno japonés comenzó a discutir cómo las Fuerzas de Autodefensa (SDF) podrán responder y apoyar a los aliados ante una posible guerra.

El Consejo examina los escenarios específicos sobre una posible guerra: un ataque preventivo de Estados Unidos contra Pyongyang, una invasión de Corea del Sur a Corea del Norte, un ataque con misiles de Pyongyang contra Japón y un inevitable enfrentamiento entre las fuerzas surcoreanas y norcoreanas.

Fuentes oficiales, citadas por Kyodo, señalaron que si bien el Ministerio de Defensa de Japón y otras oficinas gubernamentales ya están estudiando posibles respuestas del SDF, el NSC, presidido por el primer ministro Shinzo Abe, liderará las discusiones en el futuro.

La agencia japonesa destacó en su reporte que Corea del Norte ha continuado con las pruebas de misiles balísticos, alegando con la última, de noviembre pasado, que ahora es capaz de golpear en cualquier lugar de Estados Unidos con una ojiva nuclear.

Según las fuentes, el NSC se reunió el 21 de diciembre con Abe, su asesor de seguridad nacional, Shotaro Yachi, y Katsutoshi Kawano, jefe del equipo conjunto de las SDF, para estudiar a fondo las respuestas ante una posible guerra.

Los asistentes acordaron ejecutar simulaciones de escenarios de "guerra" y discutieron sobre cuántas tropas estadunidenses estacionadas fuera de Japón podrían llegar como refuerzos.

Un participante recordó la advertencia de que Corea del Norte podría disparar un misil balístico con una cabeza nuclear química en Japón, indicaron las fuentes sin revelar más detalles.

“A través de las discusiones, el gobierno busca determinar qué legalmente permite a las SDF hacer en escenarios específicos de variada gravedad”, destacó la agencia japonesa.

Por ejemplo, agregó, si Donald Trump ordena un ataque preventivo contra Corea del Norte, Pyongyang podría lanzar un ataque de represalia contra las tropas estadunidenses estacionadas en Corea del Sur. Si se considera que una situación de este tipo conduce a un ataque contra Japón, la SDF podría reabastecer combustible de aviones estadunidenses y proporcionar otro tipo de apoyo.

“Si el conflicto se intensifica y la aplicación de la ‘autodefensa colectiva’ está justificada, los destructores japoneses podrían proteger los buques de guerra estadunidenses. En caso de que Japón sea atacado directamente, el primer ministro estaría autorizado a permitir que las SDF usen la fuerza”, apuntó.

Las discusiones sobre las opciones de repuesta de guerra probablemente serán examinadas a profundidad, cuando el gobierno revise los programas de defensa nacional en 2018.

El gobierno japonés, que ha aprobado un presupuesto récord de defensa de 5.19 billones de yenes (unos 46 mil millones de dólares) para el año fiscal que comienza en abril, tiene planes para adquirir un nuevo misil de sistema de defensa.

Además, el primer ministro impulsó una polémica ley en 2015 que permite a los soldados japoneses combatir en el extranjero, por primera vez desde la II Guerra Mundial, lo que sin duda permitirá a las SDF participar en la protección de Japón y brindar apoyo militar a Estados Unidos en un futuro conflicto con Pyongyang.