Además de ser la torta ahogada uno de los platillos más típicos y representativos del estado Jalisco, es un alimento que se ha colocado como uno de los favoritos para quienes buscar aliviarse de una cruda después de una noche de copas.

Este platillo que enorgullece a los tapatíos y que data de los años 30 cuando un trabajador la inventó, lleva ingredientes que han conquistado el paladar después de una buena fiesta y unos buenos tragos y mucho mejor si se le acompaña con cerveza o michelada.

Se trata de birote salado relleno de carnitas de puerco, bañado en salsas, una de chile de árbol Yahualica y otra de jitomate, así como cebolla y limón, también hay a quienes les gusta con frijoles refritos y con camarón.

Con diferentes estilos en su consumo porque unos prefieren comerla en bolsa otros en plato, pero al final los resultados son increíbles como remedio infalible y muy efectivo para aliviar la cruda.

De acuerdo a algunos comensales, sirve para la cruda porque reactiva el cuerpo gracias al contenido calórico de las carnitas y del birote salado, y también por el picante que por las sustancias del chile alivian el dolor de cabeza y las náuseas.

Para Raúl Ceballos, la torta ahogada es el mejor remedio para la resaca o mejor conocida como cruda, ya que lo pone de pie tras una noche de fiesta y consideró que el alivio quizá sea por la salsa picante que lleva, basada en chile Yahualica.

Por ello, recomendó que para levantarse de una cruda la torta ahogada es un alimento que no falla y lo mejor, dijo, es que es barata y en cualquier esquina hay un negocio con diferentes opciones de este suculento platillo jalisciense.

En Guadalajara, siendo la cuna de la torta ahogada, existen una gran cantidad de torteros ubicados en los municipios metropolitanos desde los informales, en patios de casas y hasta grandes empresas que se ubican en el rubro de las franquicias.