La Guardia Revolucionaria de Irán ha advertido a los manifestantes antigubernamentales que enfrentarán el "puño de hierro" si continúan los disturbios políticos, al cumplirse tres días de protestas en contra de la alza de precios, que han dejado al menos dos muertos.

En la mayor muestra de disidencia desde los grandes mítines a favor de la reforma en 2009, las autoridades iraníes señalaron que las protestas han degenerado en personas que entonaban lemas políticos y queman propiedades públicas.

En varias manifestaciones, en particular en las ciudades de Khoramabad, Zanjan y Ahvaz, hubo llamados a la remoción o muerte del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei.

Dos personas que participaban en una protesta en el sur fueron asesinadas durante la noche, informó este domingo una agencia de noticias semioficial, en lo que fueron las primeras muertes atribuidas a las protestas en curso.

Las manifestaciones, que comenzaron el jueves por los problemas económicos que azotan a Irán, parecen ser las más grandes en golpear a la República Islámica desde las protestas que siguieron a las disputadas elecciones presidenciales de 2009 en el país.

En Doroud, una ciudad a unos 325 kilómetros al suroeste de Teherán, en la provincia occidental de Lorestán, los manifestantes se reunieron para una protesta no autorizada que duró hasta la noche del sábado, informó la agencia de noticias semioficial Mehr.

Mehr citó a Habibollah Khojastepour, el vicegobernador de Lorestán, que afirmó que la reunión ilegal provocó enfrentamientos. Los dos manifestantes murieron en las escaramuzas contra las fuerzas del orden, añadió.

La Guardia Revolucionaria es una fuerza poderosa con vínculos con el líder supremo del país, y está dedicada a preservar el sistema islámico del país.

El general de brigada Esmail Kowsari indicó a la agencia de noticias ISNA: "Si la gente saliera a la calle a protestar por precios elevados, no deberían haber coreado esos lemas y haber incendiado propiedades públicas y automóviles".

El ministro del Interior de Irán, Abdolreza Rahmani-Fazli, también advirtió al público que los manifestantes serán responsables de las consencuencias que deje su movimiento.

Las protestas comenzaron el jueves en la ciudad nororiental de Mashhad y se extendieron a otras ciudades importantes el viernes. Ayer el gobierno de Teherán apoyó varias manifestaciones progubernamentales.

Una pequeña manifestación en Teherán creció hasta varios miles de personas el sábado, y los estudiantes se enfrentaron con la policía. Las protestas también se volvieron violentas en varias otras ciudades.

Al menos 50 manifestantes han sido arrestados desde el jueves, dijeron las autoridades el sábado, mientras este domingo la agencia semioficial de noticias ILNA informó que las autoridades arrestaron a unos 80 manifestantes en la ciudad de Arak, a unos 280 kilómetros al sur de Teherán.

En Irán, el desempleo sigue siendo alto y la inflación oficial se ha incrementado nuevamente hasta el 10 por ciento.

Un reciente aumento en los precios de los huevos y las aves de corral en hasta un 40 por ciento, que un vocero del gobierno ha atribuido a un sacrificio por los temores de la gripe aviar, parece haber sido la chispa de las protestas.

El gobierno de Irán ha sostenidpo como "falso y oportunista" el apoyo de Estados Unidos a las últimas manifestaciones contra la situación económica en el país.