A lo largo del año que está por terminar, la Compañía Nacional de Danza (CND) ofreció un total de 72 funciones a las que asistieron más de 167 mil personas para disfrutar de producciones como “Manon”, “El lago de los cisnes” y “El Cascanueces”.

Mario Galizzi, director de la agrupación, dijo que en 2017 la compañía tuvo una evolución  al incluir en su repertorio obras como “Manon”, “un ballet tan actoral que permitió mostrar la gran capacidad que tienen los intérpretes, quienes llevaron al escenario los claroscuros de la naturaleza humana”.

Señaló que antes, para ver Manon, había que desplazarse a Europa o al Teatro Colón, en Argentina, entre algunos otros recintos internacionales. Por eso, “traerlo al Palacio de Bellas Artes fue un logro, ya que  se debe pedir autorización a la Fundación MacMillan y sus titulares deciden si la compañía que lo solicita cuenta con los requerimientos necesarios, no todos lo logran”.

Galizzi también destacó títulos clásicos como “Las sílfides” o “La fille mal gardée”, los cuales dijo tienen que estar en la base del repertorio, pero hay que incluir otros, como  “Romeo y Julieta” y “La consagración de la primavera”. 

La CND  presentó también  los cuatro actos de “El lago de los cisnes” en el Palacio de Bellas Artes, que contó con gran éxito, y no porque se agotara el boletaje, sino porque el trabajo que se presentó fue, como siempre, profesional y entregado.

“El público quedó fascinado, el éxito  se mide en  cómo recibe el público la obra, la reacción emocional, cómo aplaude, cómo sale después de presenciar el espectáculo, aún con  el trágico final de la historia”, manifestó.

Retirar las funciones de “El lago de los cisnes” de  Chapultepec y realizarlas en el Palacio de Bellas Artes tuvo su acierto, subrayó, ya que en el bosque en ocasiones debían suspenderse por el mal tiempo.

También recordó la colaboración de la CND  con el Ballet Folklórico de México de Amalia Hernández, como parte del programa especial por el centenario del nacimiento de la destacada coreógrafa mexicana.

“Fue una fusión interesante y una experiencia diferente para los bailarines el haber interpretado la coreografía  Los mayas. Fue significativo, porque la danza involucra lo folklórico, lo actual, lo pasado, lo romántico, mientras que la palabra ballet se encasilla en zapatillas de puntas”, acotó.

La agrupación del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) llevó a Culiacán, Sinaloa, la producción completa de “El lago de los cisnes” y, a León, Guanajuato, el segundo y tercer acto del mismo ballet; mientras que “Carmen” pudo ser disfrutada por el público de Torreón, Coahuila y Mexicali, Baja California.  

Se llevaron galas de ballet a Coahuila, en donde se presentó “Suite de la Bayadera”; en Los Mochis, presentaron pas de trois del “Lago de los Cisnes”, Festival de las flores en Genzano, Zapata y “Giselle”, entre otros fragmentos.

A lo anterior se suman los programas especiales que tuvieron en el Palacio de Bellas Artes, iniciando en febrero con “Incantevole Italia: La música de Nino Rota (1911-1979)” donde los bailarines Elisa Ramos y Anton Joroshmanov interpretaron Il Casanova di Federico Fellini Pin Penin, Romeo y Julieta, 81/2, La dolce vita, Giulietta degli spiriti, Il Gattopardo (vals de Verdi) e Il Gattopardo, entre otras piezas.

En agosto, la CND realizó el Homenaje a Marius Petipa (1818-1910), en el que ofreció al público el tercer acto de las obras “La bayadera”, “Raymonda” y “Don Quijote”, informó el INBA en un comunicado.

Para cerrar el año, presentó el clásico navideño “El Cascanueces”, que contó con una nueva producción, escenografía y vestuario,  que fue disfrutada por  más de 118 mil personas, en 14 funciones realizadas en el Auditorio Nacional.