Japón propuso a China y Corea del Sur celebrar una cumbre trilateral en abril próximo, pero Beijing ha demorado su respuesta, luego que este año se pospuso la reunión cuya finalidad es limar las relaciones entre las tres potencias asiáticas.

De acuerdo con fuentes diplomáticas, los líderes de las tres naciones dialogarían sobre las disputas históricas y territoriales o el programa de armas nucleares de Corea del Norte, además de otros problemas bilaterales que mantienen.

El pasado miércoles, la agencia japonesa de noticias Kyodo y el diario Yomiuri divulgaron que Seúl, Beijing y Tokio mantienen consultas para celebrar una cumbre trilateral en marzo de 2018, en vez de este año como pretendía el gabinete de Tokio.

El cambio de fechas deriva de la respuesta de China a Japón, al resaltar la dificultad de preparar una cumbre mientras está concentrado en organizar las sesiones de la Asamblea Popular Nacional de China y de la Conferencia Consultiva Política del Pueblo Chino, previstas para marzo.

Dicha cumbre tripartita no ha podido realizarse por más de dos años, desde la última edición celebrada en Seúl en noviembre de 2015. En 2016 por el proceso de destitución presidencial en Corea del Sur y en 2017 por la actitud un tanto tibia de China al respecto.

El gobierno del primer ministro Shinzo Abe ha expresado su disposición para una visita de tres días a Japón del primer ministro Li Keqiang y del presidente surcoreano Moon Jae In a partir del 4 de abril, dijeron las fuentes, que añadieron que Seúl trataría de hacer los arreglos necesarios.

La cumbre trilateral se celebró por última vez en noviembre de 2015. Japón será el anfitrión de la próxima cumbre, pero ha sido pospuesta repetidas veces debido a disputas sobre cuestiones territoriales e históricas.

Se espera que el ministro de Relaciones Exteriores de Japón, Taro Kono, visite China a fines de enero lo antes posible para organizar la fecha de la cumbre.

El gobierno japonés espera establecer la visita de Abe a China en 2018 después de la cumbre trilateral e invitar al presidente chino Xi Jinping a Japón a fines de ese año.

Fuentes del gobierno japonés han dicho que Abe no asistirá a la ceremonia de los Juegos Olímpicos de Pyongchang en febrero a pesar de la invitación de la administración Moon debido a la postura del gobierno surcoreano sobre el espinoso tema de mujeres coreanas obligadas a trabajar como esclavas sexuales durante la ocupación japonesa.

Las contiendas territoriales -los archipiélagos Takeshima/Dokdo y Senkaku/Diaoyu que Tokio disputa con Seúl y Beijing, respectivamente- se presentan como uno de los temas candentes del encuentro, junto con los conflictos históricos derivados del colonialismo ejercido por Japón sobre sus dos vecinos el siglo pasado.

Los dirigentes también prevén abordar asuntos económicos, entre ellos el avance en las negociaciones para un futuro Tratado de Libre Comercio (TLC) entre las tres potencias asiáticas, que mantienen fuertes lazos comerciales.

Los tres, además, forman parte, junto a Corea del Norte, Estados Unidos y Rusia, el diálogo a seis bandas para poner fin al desarrollo de armas nucleares de Pyongyang, por lo que también podrían abordar posibles modos de atraer de nuevo al régimen norcoreano de Kim Jong-un a las negociaciones.