Considerado una de las personalidades más importantes en la vanguardia rusa del siglo XX, el diseñador, fotógrafo y arquitecto El Lissitzky se mantiene vigente a 76 años de su muerte a través de su obra, la cual se exhibe actualmente en el Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) en España.

Su libro "Historia de dos cuadrados" forma parte de una colectiva que reúne obras ilustradas dirigidas a niños que se realizaron entre 1920 y 1950, e incide especialmente en el período de entreguerras europeo, informaron medios locales.

En la exposición que estará abierta al público hasta el próximo 11 de marzo de 2018,  el público podrá apreciar "Historia de dos cuadrados", un cuento infantil creado por Lissitzky en 1992 para afirmar su apoyo a la Revolución Bolchevique y el derrocamiento del régimen zarista.

Lázar Márkovich Lissitzky, también conocido como, El Lissitzky, vio por primera vez la luz el 23 de noviembre de 1890, en la ciudad rusa de Pochinok, y a los 13 años de edad inició sus estudios de arte en Yehuda.

Poco tiempo después se trasladó a Darmstadt, Alemania, para iniciar su formación en arquitectura, fue durante esta etapa de su vida que el artista, viajó a diferentes países europeos como: Francia, Italia, y Bélgica.

Al estallar la Primer Guerra Mundial, el joven arquitecto tuvo que regresar a su patria para terminar sus estudios, y después de pasar por diferentes ciudades, obtuvo el título de arquitecto en Moscú.

En 1919 el entonces director de la Escuela de Arte de Vitebsk lo invitó a enseñar diseño, y fue en este lugar donde conoció al fundador del suprematismo Kazimir Malevich, señala el historiador Andrei D. Sarabianov en la Enciclopedia Británica.

Fue en ese periodo que Lissitzky comenzó a militar en el movimiento artístico conocido como suprematismo, el cual buscó representar el universo de una forma geométrica y abstracta.

Dicha vanguardia se vio reflejada en sus primeros prouns, los cuales fueron pensados como una comunión de la pintura y arquitectura, conocidas por ser de sus principales aportaciones al arte.

El Museo Nacional de Thyssen las describió como “composiciones de tipo geométrico con acusados efectos espaciales y arquitectónicos en los que el artista anuló todas las leyes tradicionales de la perspectiva”.

En 1921 el movimiento se dividió en dos visiones, una buscaba un arte espiritual, mientras que la otra defendía un arte utilitario, pero Lissitzky no eligió ninguna y optó por alejarse y viajar a Berlín.

La página Historia del Arte señala que la interacción que tuvo con los artistas alemanes apoyó al origen del neoplasticismo, así como el de la Escuela de Bauhaus, ya que en ambas se encuentra la abstracción de la escuela rusa.

Cuando regresó a su país se enfocó en el diseño gráfico, la fotografía, además de estudiar los procesos de producción mecánicos. Pero no dejó su vocación arquitectónica y propuso rascacielos de desarrollo horizontal como una respuesta a los edificios estadounidenses, aunque dicha creación nunca se llevó a cabo.

Durante la última etapa de su vida trabajó para el estado soviético, a su vez trabajó en la revista “URSS en Construcción”, la cual fue fundada por el escritor Máximo Gorki (1868-1936).

La publicación mensual fue conocida por las diversas ilustraciones que poseía, las cuales resaltan la imagen positiva de la URSS.

Lissitzky diseñó uno de sus carteles más conocidos “¡Danos más tanques!”, en el cual pide la creación de dichos vehículos armados para combatir a los alemanes.

El mensaje visual está compuesto, por un hombre y una mujer que miran al horizonte, detrás de ellos se ve una fábrica, al frente está un tanque con el mismo lema Davaite nam pobolshe tánkov.

Al respecto el arquitecto Miguel Picado Filgueira, diseccionó dicho cartel, en su artículo Arte y Arquitectura: El Lissitzky, en este explicó que todos los elementos en el diseño “pretenden grabar a fuego un mensaje en la mente de los espectadores”.

El Lissitzky murió el 30 de diciembre de 1941 a causa de la tuberculosis que padeció durante varios meses.